Epitafios
La Muerte es una cosa muy seria. Pero como ocurre con todas las cosas serias, no está de más tomarlas a broma de vez en cuando.
A continuación, un poco de humor negro con algunos epitafios dedicados a profesiones, condiciones o maneras de ser:
a un delineante: Era tan bueno que habrá ido al Cielo en línea recta.
a un agricultor: Sembró el Bien, habrá recogido la Gloria.
a un miembro de cualquier corte: Aquí yace un cortesano que se quebró la cintura un día de besamano.
a una suegra de su yerno: RIP RIP ¡Hurraaaaa!
a un bombero: No quiso que lo incineraran.
a un jugador de golf: Su último hoyo.
a un escritor de cuentos: Y colorín colorado…
a un músico: CHIN-PÓN.
a un ludópata: No va másssss….
a un minero: De nuevo bajo tierra.
a un curioso: Se metió donde no debía.
a un pescador con caña: Ahora tendrá gusanos de sobra.
a uno que jugaba al escondite: ¡Ganaste!
a un cineasta: The end.
a una suegra de su yerno: Aquí yace mi suegra. Descanso en paz.
a un fanático de los videojuegos: GAME OVER.
a uno que llevaba siempre la contraria: Hola, tu familia y amigos te damos la bienvenida.
a un electricista: Se apagó su luz.
a un mal actor: ¡Qué bien hace el muerto!
a un dibujante de animación: That’s all folks!
muerte sepultura

Estos epitafios hay que leerlos de corrido y sin pausas, para poder apreciar el juego de palabras que ocultan.
Aquí yaces y haces bien, tú descansas y yo también.
Aquí sonabas y en el infierno habitas.