¿Por qué decimos EN OLOR DE MULTITUDES al hablar de un recibimiento multitudinario?

Qué duda cabe, que en las aglomeraciones de personal, la falta de espacio y los apretujones generan un calor que se traduce en sudor.
Y que el olor de cientos de cuerpos sudorosos no debe ser agradable. Pero no es este olor el referido en la frase. En realidad, la multitud enfebrecida que aclama y ovaciona, puede oler bien o mal, incluso puede no oler.

Utilizamos la frase para decir que “Fulanito fue recibido en olor de multitudes” o que “Menganita ganó la competición en olor de multitudes”, pero en realidad deberíamos decir En loor de multitudes -sí, has leído bien: loor y no olor- y así es como se decía hasta que el error o la ignorancia de un cronista anónimo transformó la frase. La mayor facilidad de pronunciación y la mayor familiaridad del término acabaron por perpetuar el error que aún hoy se puede escuchar de labios de afamados periodistas.

¿Y qué significa loor? Pues, como se puede comprobar en cualquier diccionario, es una alabanza, un elogio que incluso tiene la forma verbal, loar, y un adjetivo muy utilizado: loable.



Artículos relacionados

  • No Related Posts

  • Sin comentarios a “En olor de multitudes”  

    1. No hay comentarios

    Deja una respuesta



    Comparte este artículo