Llamamos así a la contraposición de dos palabras morfológicamente relacionadas pero semánticamente separadas.

Es decir, son palabras provenientes de una misma raíz —o lo aparentan— pero que no comparten relación alguna entre sus significados.

Guardan un parecido con los términos parónimos, pero la diferencia estriba en que la paronomasia no parte de la idea de que una palabra proviene de la otra, tan solo contempla la diferencia de una sola letra —ya sea en un sufijo o en el propio lexema— o tal vez tan solo en la tilde. Y en los falsos derivados la diferencia puede ser de varias letras y siempre se mantiene la ilusión de un origen común.

Citaremos como ejemplo:

bordar-desbordar (coser / salirse), pollo-repollo (animal / verdura)

Tendrá la del maridillo,
si en disimular es diestro
al marido por cabestro
y al galán por cabestrillo.
De su novio hará novillo,
y ansí con el arará.
Quevedo

Los falsos derivados más comunes son las falsas parejas emparentadas por género. Y suelen producir hilaridad; pensar sino en las equivocaciones en las que suele caer un extranjero al hablar. Por ejemplo: pito-pita (silbato / planta), cáliz-caliza (copa / roca), bulbo-vulva (tallo subterráneo / vagina), mano-mana (parte del cuerpo / brota).

También están ligados con las falsas definiciones, pues éstas pueden surgir de la suposición de un origen erróneo.

Ejemplos:

El hambre es la prometida del hombre.
La bufanda es para los que bufan de frío.
Solterona: Mujer que anda suelta.
Monomaníaco: Mono con manías.

todas de Ramón Gómez de la Serna.

definiciones derivados falso parónimos


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  • Un comentario a “Falsos derivados”  

    1. 1 hector

      tenso-extenso (nervioso-amplio)
      cubo-incubo (vasija-empollo)
      presa-empresa (dique-sociedad mercantil)
      foco-foca (punto de luz-animal)

      saludos

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