Chistes (10)
Chistes de equívocos, de juegos de palabras, de ambigüedades… de lenguaje, en definitiva.
En un taxi:
-A la calle Mayor.
-¿A qué altura? -pregunta el taxista.
-A ras de suelo, que tengo vértigo.
-¿Desde cuándo trabajas en esta empresa?
-Desde que me dijeron que si no lo hacía me echarían.
-¿Tiene bombillas para 220?
-Sí señor.
-¡Pasad, que hay bombillas para todos!
-El libro está agotado señorita.
-¿Sí? -contesta ella decepcionada.
-Pero le advierto que yo estoy en plena forma.
-Doctor, mi mujer me pone los cuernos y no me salen.
-¡Pero hombre! eso es en sentido figurado.
-¡Qué susto! Creí que era por falta de calcio.
Un legionario romano a otro.
-Claudius, ¿en qué año estamos?
-En el XXV.
-¡Por el culo te la hinco!
-¿En qué sueñas?
-En ser millonario, como mi padre.
-¿Tu padre es millonario?
-No, él también lo sueña.
-¿Qué tengo, doctor?
-Cefalalgia.
-¿Y eso de dónde viene?
-Del griego.
-¿Eres de dónde?
-De un lugar en el que las oraciones no terminan en adverbios -contesta engreído.
-Ok. ¿Eres de dónde, imbécil?
-Por favor, ¿la plaza Mayor?
-¿Cómo puede preguntar eso? Hasta un idiota sabe ir a la plaza Mayor.
-Basta con que me indique dónde está, no hace falta que me acompañe.
-Desde que te conozco ni fumo, ni bebo, ni como…
-¿Tanto me quieres?
-No, que me has arruinado.
Dos cazadores están en el bosque cuando uno de ellos se desmaya. No parece estar respirando y sus ojos están vidriosos. El otro hombre, nervioso, telefonea al servicio de emergencias. Dice jadeando al operador: ¡Mi amigo está muerto! ¿Qué puedo hacer?
El operador con un tono de voz calmado y suave le responde: Tranquilo, tómelo con calma, yo le ayudaré. Primero, vamos a asegurarnos que está muerto.
Se hace el silencio… luego se escucha un disparo.
De regreso al teléfono, el cazador dice: ¿Y ahora qué?

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