Cascos

En el Diccionario de 1729, llamado de Autoridades, se puede encontrar como primera acepción de casco: “El huesso cóncavo que cubre la cabéza y contiene dentro de sí los sessos y el celébro. Dixose aisi por la semejanza que tiene con cualquier casco de vasija redonda de barro. Antiguamente se solía decir Caxco.”
Tras referirse también a un pedazo de vasija, a los gajos de algunas frutas, a la cubierta de las cebollas, al arma defensiva que se coloca sobre la cabeza, a la armazón de una montura, al buque sin palos ni jarcias, a las uñas del pie y de las manos en las bestias caballares, y, usado en plural, a la cabeza del carnero y la vaca, sin sesos ni lengua, encontramos la última acepción que alude al sentido figurado y dice así: “Figuradamente hablando de los del hombre, significan el juicio que tiene, y regularmente suele ser en mala parte: y assí se dice, Fulano tiene bravos cascos, o malos cascos, que uno y otro significa poco juicio.”
Como usos modales señala: Tener los cascos a la gineta, frase que se usa para señalar que uno tiene poco asiento y una viveza alocada y sin reflexión; Casco de una casa o lugar, refiriéndose al lugar sin agregados ni accesorios (por ej.- el casco urbano), Tener cascos lucios, es decir, poco juicio, que pudo decirse por síncopa de lúcidos; Lavar o untar los cascos, que se utiliza para expresar que se lisonjea mucho a uno, alabándole sus acciones con demasía y afectada ponderación; Quitar o raer del casco, utilizada para indicar que se disuade, se aparta o se desvía el pensamiento o idea que tiene uno en la cabeza; y Romper los cascos, por molestar y fatigar a uno con impertinentes y pesadas conversaciones.
El Diccionario de 1780 añade Levantarle a uno de cascos, con el sentido de sugerir pensamientos de vanidad o presunción, o de hacer concebir esperanzas, y completa Romper(se) los cascos con el uso referido al cansamiento o fatiga propio del estudio o la investigación.
El Diccionario de 1869 recoge Alegre de cascos, Barrenado de cascos, Tener cascos de calabaza y Tener malos cascos, todas con el sentido de poco juicio o seso y de obrar sin reflexión, que se unen a Tener los cascos a la gineta, única expresión, hasta ahora con ese significado.
Siguiendo con los usos figurados, el Diccionario de 1936, recoge además Alborotar el casco por trastornar el juicio, Alegrar el casco por alegrarse, Calentar los cascos por excitar o exaltar la imaginación, Cerrado de cascos por decir de poco talento, Ligero de cascos por Alegre de cascos, Meterse o ponerse en los cascos por meterse una idea en la cabeza, Parecerse los cascos a la olla por aquellos que heredan las malas costumbres de sus padres y Quebrarse los cascos por Romperse los cascos. Giros que se mantienen en el de 1970.
Todo esto viene a la evolución de los sentidos figurados y a cómo unos perduran y se utilizan y otros no. También a los cambios, puesto que algunos de estos giros se utilizan con tarro o coco, sentidos figurados también de la cabeza. Y como el modismo por excelencia en el caso, referente a tener mala cabeza, es el más rico en expresiones.
Las más corrientes en la actualidad a este respecto, Ser ligero de cascos y Ser alegre de cascos, son frases que actualmente se aplican a la persona, generalmente a una mujer, casquivana, de costumbres licenciosas y de moral laxa. Una mujer fácil en cuanto a sexo se refiere.
Parece que estas expresiones se asientan, en origen, en la bebida y en las monturas. En la bebida, pues un moderado estado etílico conlleva un estado de alegría, poco juicio y escasa reflexión, y en las monturas haciendo referencia al modismo origen, ya en desuso, Tener los cascos a la gineta.
La gineta o jineta es un estilo de montar a caballo, con las piernas recogidas por llevar estribos cortos y un tipo especial de silla, que se usaba con caballos ligeros en las escaramuzas e incursiones en las que no se esperaba resistencia. Es decir, en las que se operaba con rapidez y sin reflexionar. También es posible que la ligereza de la montura se traspasase a los cascos del animal, a los que cubren sus pezuñas me refiero, y que esa idea reforzase el Ser ligero de cascos, tanto de pensamiento como de actos, pero es tan solo una posibilidad.
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