¿Sabías por qué exclamamos ¡LO QUE FALTABA PARA EL DURO! para dar a entender que un nuevo inconveniente se suma a una situación ya por sí desfavorable?

También se usa esta expresión cuando se presenta de improviso una persona que nos resulta molesta.

Los orígenes de esta locución se remontan a los tiempos en que un duro, ‘moneda de cinco pesetas’, era una cantidad de dinero importante, como ahora podrían ser cien euros.

Cuando se cambiaba un duro a la hora de comprar algo, se pensaba que la vuelta poco podía durar, porque siempre se presentaba otro gasto imprevisto que se afrontaba con este dinero. Entonces, se exclamaba con un gesto de fastidio: ¡lo que faltaba para el duro!.

dinero molestia transtorno


Artículos relacionados

  • Ponerse hecho una furia
  • Consultorio médico
  • Histeria
  • Embelesar
  • Dar la lata & cia

  • Sin comentarios a “Lo que faltaba para el duro”  

    1. No hay comentarios

    Deja una respuesta



    Comparte este artículo