Darse pote
¿Sabías por qué DARSE POTE es darse postín, darse tono, darse importancia?
El pote al que hace referencia la expresión es una vasija redonda, de hierro, con barriga más ancha que la boca y con tres pies y dos asas pequeñas y otra grande en forma de semicírculo, cuya capacidad era y es de una fanega. Siendo la fanega una medida de capacidad para áridos que, según el marco de Castilla, tiene doce celemines y equivale a cincuenta y cinco litros y medio.
Y este pote, que se conserva en la actualidad en el Ayuntamiento de Ávila, es el original que mandó construir el rey Juan II en las Cortes de Madrid de 1485 para que sirviera como patrón de medida para todos los concejos del Reino.
Todos los potes que se fabricaban debían verificarse para conseguir el troquelado avilés que confirmaba su capacidad, ya que aquellos que usaban potes no verificados podían ser fuertemente sancionados.
La verificación de estos potes se realizaba en la plaza pública, junto a las casas del Concejo, con tono ceremonioso. Participaba un fiel municipal que ejecutaba las mediciones y un secretario que expedía un documento oficial, todo ante la atenta mirada de las autoridades civiles y eclesiásticas, con sus ornamentos de gala.
Y es de esta parafernalia, de ese bombo, tono, boato y postín, del que deriva la expresión.

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