Lavabo
¿Sabías por qué llamamos LAVABO la pila con grifos y otros accesorios que se utiliza para lavarse?
También al cuarto dispuesto para el aseo personal y, con uso eufemístico, al retrete.
Curiosamente el término tiene su origen en una forma verbal, concretamente en la primera persona del singular del futuro imperfecto de indicativo del verbo latino lavare, ‘lavar’; es decir, lavabo significa literalmente ‘lavaré’.
En la liturgia católica anterior al Concilio Vaticano II (1965), cuando la misa se decían en latín, el sacerdote se mojaba los dedos con agua tras el ofertorio con el fin de purificar sus manos mientras recitaba una parte del salmo XXV que dice: “Lavabo inter innocentes manus meas”, ‘lavaré mis manos entre los inocentes”. Posteriormente se secaba con una toaliita que en algunos lugares era conocida popularmente como el lavabo.
Con el paso del tiempo y la mejora de la higiene, se comenzó a llamar lavabo a la habitación de aseo, donde la gente se lavaba las manos y se las secaba con una toalla, amén de otros usos higiénicos.
agua aseo latínSalvarse por los pelos
¿Sabías por qué SALVARSE POR LOS PELOS es librarse de un peligro inmediato y mortal en el último momento por un golpe de suerte?
El desempeñar el oficio de marinero no ha supuesto siempre que tal profesional supiera nadar. Es más, en siglos anteriores era bastante común que los hombres de mar supiesen apenas mantenerse a flote, pues el saber nadar no era una condición exigida para el enrolamioento.
Si un marinero caía al mar, sus compañeros intentaban izarlo a bordo lo más rápido posible para evitar el ahogamiento y, para ello lo asían de donde buenamente podían, no siendo nada raro que se asieran por los cabellos.
Así que, cuando en 1809 se dictó una orden por la que los marineros de la Marina estaban obligados a cortarse el pelo, en aras de la uniformidad o la higiene, se alzaron voces de protesta contra tal medida, esgrimiento el razonamiento de que el pelo largo era útil pues eran muchos los marineros que habían salvado la vida al asirles sus compañeros por los pelos.
Una de estas quejas está recogida en una carta conservada en los archivos de la Marina, y que los artilleros de Marina Manuel Calderón y Manuel Morales dirigieron al rey José I: “Que siendo todo su estar en la mar embarcados y a cada instante vense en el eminente riesgo de poderse ahogar; y no teniendo el pelo por dónde comúnmente se favorecen asiéndose de él;… …Pues no es costumbre a los Marineros por la expuesta causa se les haya nunca cortado el pelo; y que les pueda servir de engancho o agarradero en caso de peligrar en su destino enla mar…”
Una Real Orden expedida en el mismo año derogó la medida de la obligatoriedad de cortarse el pelo.
agua mar muerte peligro riesgo suerteNo dar un palo al agua

¿Sabías por qué NO DAR UN PALO AL AGUA es sinónimo de haraganear?
No dar un palo al agua es una expresión que alude a no trabajar, a no hacer nada de provecho, en definitiva, a holgazanear.
También se oyen formas más resumidas como no dar palo o no dar ni palo con el mismo significado.
El origen se encuentra en el lenguaje marinero, en el que se llama palo a todo objeto de madera cuya alargada forma recuerde a un palo, dejando de lado su nombre específico. Así ocurre con los mástiles y con los remos.
Y a este último elemento es al que se refiere la frase: no dar un palo (o una palada) al agua es no colaborar con el resto de los remeros en la tarea de desplazar la embarcación.
De esa manera, el remero que no rema, es un holgazán y un vago. Y de él se dice que no da palo al agua.
Respuesta a una consulta de Blanca
agua deporte paloLlevar el gato al agua
¿Sabías por qué decimos LLEVAR EL GATO AL AGUA queriendo significar que uno sale victorioso en una disputa?
Parece ser que tiene su origen en un juego infantil muy antiguo, con variantes en su aplicación, que ya practicaban griegos y romanos.
El juego consistía en que dos equipos tiraban de los extremos de una cuerda para desplazar al equipo rival hasta un objetivo. Éste solía ser una charca o riachuelo que se encontraba entre los dos grupos.
Ganaba quien conseguía que los contrarios fueran arrastrados al agua, muchas veces “a gatas” una vez perdida la verticalidad.
También hay quien asimila la resistencia de los jugadores a ser arrastrados al agua, al conocido rechazo de estos felinos al líquido elemento.
agua gato juego





últimos comentarios