La patagonia
¿Sabías por qué llamamos PATAGONIA a una región geográfica ubicada en la parte más austral de Sudamérica?
Abarca territorios de la Argentina y en menor parte de Chile.
La Patagonia recibe su nombre de los patagones nombre dado a los aborígenes vistos por los primeros españoles en desembarcar en la costa atlántica.
Estos aborígenes eran altos y corpulentos y tenían los pies grandes, aunque se supone que el tamaño del pie responde a la huella que dejaban en el suelo las protecciones de cuero y pieles —para protegerse del frío— que usaban como calzado.
Poco a poco se ha ido imponiendo la interpretación lógica de que el término emana del gigante Pataghon, personaje de la novela de caballería Primaleón, a cuya lectura Hernando de Magallanes era muy aficionado.
De ahí que al ver al primero de los aborígenes que le fuera presentado en San Julián, lo llamara de tal guisa. De allí derivaría a Tierra de los Patagones o simplemente Patagonia.
América paísesHacer las Américas
¿Sabías por que HACER LAS AMÉRICAS es sinónimo de enriquecerse?
Se dice cuando un extranjero se establece en América para hacer fortuna.
También referido a un artista que hace una gira de trabajo por América, de donde vuelve tras obtener beneficio económico.
El origen de la expresión se encuentra en aquellos emigrantes que regresaban a España tras haber logrado hacerse ricos en América y a los que se conocía como indianos.
Las grandes corrientes migratoria en dirección al continente americano se produjeron principalmente surante el siglo XIX y se extendieron hasta mediados del siglo XX.
Hacia América marcharon comerciantes e industriales, campesinos y obreros y multitud de aventureros.
América emigración fortunaEcuador

¿Sabías por qué conocemos como ECUADOR cierto estado de América del Sur?
Estado declarado independiente al separarse de la República de la Gran Colombia en 1830.
En 1835 el nuevo estado adoptó el nombre de República del Ecuador, debido a que la línea del ecuador atraviesa el país, pasando unos kilómetros al norte de Quito, su capital.
América nombres paísesVenezuela

¿Sabías por qué conocemos como VENEZUELA cierto estado de América del Sur?
Constituido como estado soberano en 1830 al separarse de la República de la Gran Colombia.
El nombre quiere decir “pequeña Venecia” y usa el sufijo -uela, muy corriente en la toponimia española, junto al nombre de la ciudad de Venecia.
Tal nombre le fue dado por los exploradores Alonso de Ojeda, Américo Vespucio y Juan de la Cosa, que en 1499 observarona las construcciones lacustres de los indígenas en el lago Maracaibo. Tal parece que les recordaba la ciudad italiana de Venecia.
Fue el navegante español Rodrigo de Bastidas quien, en 1501, registró por primera vez el nombre de Venezuela en un mapa.
América nombres paísesColombia

¿Sabías por qué conocemos como COLOMBIA cierto estado de América del Sur?
Su nombre actual, República de Colombia, data de 1886.
El nombre deriva de Colombus o Columbus, forma latinizada del apellido del descubridor Cristobal Colón, con el sufijo geográfico -ía.
Territorio perteneciente al virreinato de Nueva Granada, formó parte —junto a Venezuela y Ecuador— de la República de la Gran Colombia proclamada en 1819 como tal por el congreso presidido por Simón Bolivar.
Respecto a la etimología del apellido del descubridor, baste decir que procede del cognomen latino Columbus, ‘palomo’, reafirmado como nombre de bautismo entre los primeros cristianos, en alusión a la representación simbólica del Espíritu Santo.
América nombres paísesVesre (2)
Colaboración de Gragry
Del Nuevo diccionario lunfardo. José Gobello. Ediciones Corregidor. Buenos Aires, 1991.
Vesre. Pop. Cierto modo de hablar peculiar del porteño, que consiste en invertir el orden de las sílabas de algunas palabras (”… la práctica del lenguaje al vesre fue acogida como quien hace una gracia”. Casadeval, El tema…, 22). Es inversión silábica del esp. revés: invertido el orden regular. Vésrico: relativo al vesre. El vesre parece ser modalidad coloquial delictiva.
Suele llegarse a la transformación vésrica de un término por medio de los siguientes procedimientos:
1. Transposición sucesiva de las sílabas desde atrás hacia delante. V.gr. colo (loco), choma (macho), dorima (marido).
2. Transposición sucesiva de las sílabas desde atrás hacia delante, con traslado del acento que convierte a las palabras agudas en graves y a las graves en agudas. V.gr. caba (bacán), chacán (cancha), tapún (punta), tombo (botón).
3. Transposición de las sílabas finales de palabra, en tanto permanece estable la inicial. V.gr. ajoba (abajo), congomi (conmigo).
4. Transposición de la última sílaba, que toma posición inicial, en tanto las demás permanecen estables: jotraba (trabajo), tacuaren (cuarenta).
5. Transposición sucesiva de las sílabas desde atrás hacia delante, con cambio vocálico al final. V.gr. telangive (vigilante, y no telangivi).
6. Transposición directa y sucesiva de las sílabas desde atrás hacia delante, con pérdida de consonante. V.gr. ortiba (batidor, y no dortiba).
7. Transposición sucesiva de las sílabas desde atrás hacia delante, con epéntesis y cambio de vocal final. V.gr. colimba (milico, y no colimi).
8. Transposición con ruptura de diptongo y aumento de sílabas. V.gr. jaevi (vieja; alterna con javie); taerpu (puerta; alterna con tapuer), teermu (muerte, y no temuer).
9. Transposición con síncopa. V.gr. yolipar (apoliyar), yompa (pabellón; alterna con beyompa).
10. Transposición con acople. V.gr. tegenaite (gente; alterna con tegén).
11. Anagrama (mutación del orden de las letras). V.gr. celman (almacén), codemi (médico), sempio (pensión), viorsi (servicio), yoruga (uruguayo), yoyega (gallego).
12. En el caso de verbos, transposición con agregado de terminación verbal, eventualmente con pérdida de consonante y en algunos casos con cambio de conjugación. V.gr. garpar (pagar, y no garpa), jerquear (coger, y no jerco), namicar (caminar y no narmica).
13. Derivación. V.gr. bramaje (hembraje; de brame, forma vésrica de hembra), chagarear (garchar; de chagar, forma vésrica de garcha), ortibar (batir; de ortiba, forma vésrica de batidor).
14. Pluralización de la forma vésrica singular. V.gr. viongas (gaviones y no nesvioga).
15. Aumentativo o diminutivo de la forma vésrica del positivo. V.gr. chomazo (machazo, formado sobre choma), chomita (machito, formado sobre choma), tegobito (bigote, formado sobre tegobi).
NOTA: los término vésricos están indicados en negrita.
América inversión jerga sílabasEl lunfardo
Es el habla que originariamente empleaba, en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, la gente de clase baja.
Parte de sus vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en la lengua popular y se difundieron en el español de Argentina y Uruguay.
José Gobello en su libro Aproximación al lunfardo, explica por qué no considera al lunfardo un idioma, un dialecto ni una jerga: entre otras cosas, porque carece de sintaxis y gramática propias. Quien emplea palabras lunfardas, piensa en español, usando las estructuras y la gramática castellanas, y luego reemplaza una o más de esas palabras por sus sinónimos lunfardos.
Así, el significado último del discurso no cambia, pero toma un matiz diferente. En español, la decisión de usar una palabra o un sinónimo también le da al discurso un matiz diferente; pero cuando reemplazamos la palabra española con un sinónimo lunfardo, el cambio es más evidente.
En su obra, Gobello da una definición de lunfardo: “Vocabulario compuesto por voces de diverso origen que el hablante de Buenos Aires emplea en oposición al habla general”.
Por ejemplo, guita en lugar de ‘dinero’, mina en lugar de ‘mujer’.
América jergaTiza - Gis
Colaboración de Efraín Arturo Corte
En México (y en algunos países de América Latina), solemos utilizar la palabra gis para referirnos a lo que en España denominan tiza.
Es decir, a aquella pequeña barrita blanquecina que se utiliza aún para escribir en el pizarrón (la pizarra) de algunos salones de clase.
Al parecer, la palabra gis tiene su origen en las palabras latinas gis y gipsum, que se podrían traducir en forma un tanto libre como cal o encalar y que se refieren a la acción de ‘blanquear’ algo (una casa, una pared, etc.) con la mezcla de cal y agua y que muchas culturas mediterráneas utilizaban (y algunas lo siguen haciendo hasta la fecha) para sus construcciones.
La palabra tiza tiene sus orígenes en las raíces nahuatl tiz’n o tizne, y atl, que significan literalmente ‘ceniza’ y ‘agua’. La mezcla de ceniza y agua era utilizada para ‘blanquear’ algo (una construcción, una pared, etc.) y muchas culturas mesoamericanas lo utilizaban.
Así pues, la palabra tiza utilizada en España tiene raíces mesoamericanas y la palabra gis utilizada en América tiene raíces europeas.
Curioso, ¿o no?
América colegio¡Ya me cayó el veinte!
¿Sabías por qué se dice ¡YA ME CAYÓ EL VEINTE! para expresar que, por fin, ya se entendió alguna cosa?
Se trata de una locución de uso en México.
Colaboración de Arturo Ortega
¡Ya me cayó el veinte!, es expresión que tiene origen en la época en que, en México, los teléfonos públicos funcionaban con una moneda de veinte centavos, ‘un veinte’. Cuando se lograba la comunicación, la moneda caía en el recipiente del teléfono y entonces se decía: ya cayó el veinte. Si, por el contrario, la comunicación no se lograba, entonces se decía: no cayó el veinte. De este decir, los mexicanos hicimos metáfora y ahora lo usamos para referirnos a ese momento en que por fin se nos prende el foco y logramos entender algo.
No han faltado alabanzas a lo simpático y original de la expresión; así me lo han hecho saber algunos lectores de otros países. No obstante, el tiempo ha pasado y a fuerza de llevar años zambullido entre palabras, he sabido que no somos los mexicanos, los únicos a quienes una moneda hace “click” en el cerebro.
Resulta que, en Gran Bretaña, the penny has dropped, ‘el penique ha caído’, se usa para decir que, súbitamente, alguien ha entendido una situación. La expresión surgió por comparación con las viejas máquinas de ranura de la época victoriana, donde un juego funcionaría sólo cuando el penique (moneda inglesa) cayera. ¡Chale! ¡Igual que nuestro veinte!
Pero, aún hay más. Resulta que, en Alemania, dicen: Jetzt ist bei mir der groschen gefallen!, que puede traducirse como ‘me cayó el groschen‘; donde groschen es una vieja moneda alemana para también activar máquinas de ranura. Y sí, también se usa para decir ‘ya entendí’. ¡Otra vez nuestro veinte! Ahora en tierras teutonas.
Por si fuera poco, en hebreo existe la expresión Nafal Ha-asimon, ‘cayó el asimón’. Y qué creen. Pues resulta que el asimon, era la moneda que en Israel ¡caía en los teléfonos públicos cuando se hacía una llamada! Y también, figurativamente, la expresión significa ‘ya se entendió’.
¡Caray! No cabe duda, en estos tiempos, qué difícil es ser original.
América dinero teléfonoQuedarse piola
¿Sabías por qué QUEDARSE PIOLA es hacer las cosas con calma y discreción?
También sosegarse para no llamar la atención y, en caso de emergencia, hablar poco y actuar menos.
Su origen se encuentra en el lunfardo, jerga del hampa de Buenos Aires, y en la mecánica del “vesre” que da lugar a muchos de sus términos.
El delincuente que se mantiene libre de antecedentes policiales difícilmente puede resultar sospechoso, puesto que se mantiene limpio. Del “vesre” de limpio salió piolín, y de ahí se llegó a piola, que por extensión significa ‘astuto, prudente, hábil para evitar enredos’.
El verbo apiolarse significa tanto ‘darse cuenta de una situación’ como ‘ingeniarse para salir de un aprieto’. Ser un tipo piola, vamos.
América ingenio jerga





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