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Chistes (4)

Pero no cualquier chiste. Sólo aquellos que basan su gracia en un equívoco o en juegos de palabras. Hay quien los llama, simplemente, chistes malos.
-¿Qué hace tu papá para que le llamen “el pez” en el trabajo?
-Nada.
-¿Practica Vd. la prostitución?
-No, Sr. juez… la practiqué hace mucho tiempo, ahora sólo la ejerzo.
-¡Oiga, que su hijo le ha sacado la lengua al mío!
-Bueeeeeno… son cosas de niños.
-¿Y cómo hago yo para pararle la hemorragia?
Llega un tipo a su casa a altas horas de la noche, cayéndose de borracho y le dice con voz estropajosa a su mujer:
-Mujer, ¡voy a amarte!
Y ella le contesta:
-Por mí como si te vas a Júpiter. A mí déjame dormir.
Un cura pregunta a un muchacho pelirrojo:
-¿Pecas, hijo mío?
-Sí padre, hasta en el culo.
En un control de alcoholemia, el policía le dice al conductor:
-Mire, (enseñándole el alcoholímetro que marcaba 3,45) no le da vergüenza?
-¡Ahivá, las cuatro menos cuarto! ¡Mi mujer me va a matar!
-Doctor, me he fracturado el brazo en varios sitios.
-Pues yo no volvería a esos sitios.
-María, ¿qué es hoy?
-¿Tú?, un idiota.
-Noooo… de día…
-De día un idiota y de noche un gilipollas.
Un padre preocupado le pregunta a su hijo:
-Hijo, ¿tienes problemas con la droga?
-No, papá, tengo toda la que quiero.
Un amigo le pregunta a otro:
-¿Cuantas veces has estado en Nueva York?
-Siete u ocho, ¿y tú?
-Una o ninguna.
Entra un hombre en una iglesia, se arrodilla ante el confesionario y le dice al cura:
-Quiero un coche con airbag, dirección asistida y frenos ABS.
Y el cura sale gritando:
-¡Concesionario, concesionario!
-¿Y tu mujer no viene?
-No, está en la cama con cuarenta.
-¡La muy puta!
Llega el campesino a la casa del terrateniente a rendir cuentas de los cultivos.
Le dice el criado:
-Sería tan amable de esperar al señor en el hall.
-No, déjelo, ya estoy bien aquí a la “jombra”.
-Camarero, este pollo está blando.
-¿Y qué dice?
Un amigo a otro:
-Este verano he ligado tres veces más que el año pasado.
-Anda ya…
-Te lo juro. El año pasado no ligué nada, y este año nada de nada de nada.
Chistes (3)
Pero no cualquier tipo de chiste. Sólo aquellos que tengan relación con equívocos, dobles sentidos y demás juegos de palabras.
En el aeropuerto:
-Nuestro avión llega demorado.
-Pues vaya un color feo para un avión.
Dos amigos se encuentran y uno de ellos ha engordado mucho:
-Oye, ¿pero no me dijiste que te ibas a poner en forma?
-Si, en forma esférica.
-Oiga señor ¿cuántos hijos tiene Vd.?
-Dieciocho.
-¡Hala! ¿Y todos con la misma?
-Sí, pero con diferente mujer.
-Mamá, me voy de caza.
-¿Te llevas la escopeta?
-No, me voy de caza pada ziempre.
En la pollería:
-Póngame un pollo y si tiene huevos póngame una docena.
Y le puso doce pollos.
Un conductor ve una señal que indica: Reduzca a 80 Km
Reduce la velocidad y sigue conduciendo.
Más adelante ve otra que dice: Reduzca a 40 Km
Le parece poca velocidad, pero obedece y sigue conduciendo.
Al poco aparece otra que indica: Reduzca a 20Km
Reduce extrañadísimo. Debe pasar algo -piensa. Obras quizás…
Al poco hay otra que dice: Reduzca a 5 Km
Seguro que ha pasado algo, ¿un accidente tal vez?
Reduce y mantiene con dificultad la velocidad.
Aparece una nueva señal que dice: Bienvenido a Reduzca
En un vuelo internacional:
Se paran los motores del avión y el piloto ordena a todos los pasajeros que se tiren en paracaídas.
Al final quedan tres pasajeros, un chino, un japonés y un español, pero un solo paracaídas.
-¿Qué hacemos?, dice el español.
-Ya sé -contesta el chino- el que tenga el nombre más corto se queda con el paracaídas…
…yo me llamo “O”, así que el paracaídas será para mí.
-¡Quieto! -dice el japonés- que yo me llamo “Casio” (casi “O”) y el mío es más corto.
Entonces, dice el español:
-Pues… yo me llamo “Nicasio” (ni casi “O”). El paracaídas para mí.
¿Quién habrá dejado esta cáscara de plátano en la ES-CA-CA-CA-CA-CA-LERA?
-Maridito, dime algo con amor.
-¡AMORFA!
Un paisano acude al banco, sorprendido por una nota que ha recibido de esa entidad bancaria. Allí se leía “DEBE HABER”, y una cierta cantidad de dinero.
Y la observación del señor fue la siguiente: “Es que aquí pone DEBE HABER 2000 euros. ¿Cómo DEBE HABER? HAY, Estoy seguro.”
-¡Mamá! El hermanito se ha caído de la ventana.
-¡Qué horror, qué horror! Se dice por la ventana.
Pasatiempos (2)
Una nueva edición de pasatiempos, algo atípicos. Nada, o muy poco que ver con los habituales pasatiempos de la prensa gráfica.
PRIMERO
Dos amigos están en un bar de alterne. Tras invitar a un par de chicas en la barra, entran los cuatro en un reservado. ¿Qué hora es?
SEGUNDO
¿Qué palabra de cuatro letras, si le quitas una queda una?
Si la encuentras, seguro que se te ocurren más.
TERCERO
El pescadero del muelle de Santander mide dos metros y calza un cincuenta.
¿Qué pesa?
CUARTO
Dos vecees en una semana
Ninguna vez en un mes.
Pero una vez en un año,
¿sabrías decirme qué es?
QUINTO
MADRID EMPIEZA CON M Y TERMINA CON T.
¿No es así? Esta frase mentirosa dice la verdad. ¿Cómo es eso?
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acertijos adivinanzas ambigüedad equívocos mentiras sinonimia zeugmaPasatiempos
Aquí se inicia una serie de pasatiempos basados en los juegos de palabras. Sinonimias, charadas, acertijos, ambigüedades… Nada, o muy poco que ver con los habituales pasatiempos de la prensa gráfica.
PRIMERO
Tres jovencitas llegan con sus mochilas y petates al hostal de un pueblo. El recepcionista comprueba el libro de registro y les comunica que no tiene una habitación para ellas. ¿Qué hora es?
SEGUNDO
“Un campesino tenía un perro y la madre del campesino era también el padre del perro”
¿No tiene sentido? Hállaselo colocando tan sólo un punto en la frase.
TERCERO
Mi primera asiente a todo el mundo.
Mi segunda es la negación total.
Estoy en todo lo humano
para bien y para mal.
¿Qué es?
CUARTO
Con un ciento y un cinco.
Cincuenta y cero.
Se consigue en la Corte
cualquier empleo.
Coge la pluma
y en números romanos
dame la suma.
QUINTO
ESTA FRASE TIENE SEIS PALABRAS
ESTA OTRA NO TIENE SEIS PALABRAS
¿No es así? Estas “frases mentirosas” dicen verdad. ¿Cómo es eso?
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ambigüedad charadas sinonimiaSignos de puntuación (2)
Un nuevo ejemplo de ambigüedad producido por la falta de signos de puntuación.
Don Facundo Fonseca, agonizante, redactó el siguiente testamento que entregó a su buen amigo el notario:
“Yo dejo mis bienes a mi hijo no a mi sobrino tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre no dejo mis bienes a mi esposa no a mi cuñado. Que
mis deseos sean lo que dispongas tu amigo Facundo Fonseca.”
A su hijo, a su sobrino, al sastre, a su esposa y a su cuñado se les dio una copia de este testamento. Y cuando murió don Facundo Fonseca, cada persona se presentó con la copia del testamento ante el notario.
El hijo presentó su copia que decía:
“Yo dejo mis bienes a mi hijo, no a mi sobrino. Tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.”
La copia del sobrino decía así:
“Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. A mi sobrino. Tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.”
La del sastre decía así:
“Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. ¡Nunca! Se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.”
La copia de su esposa decía:
“Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre, no. Dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.”
Y finalmente, la copia de su cuñado decía:
“Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no. A mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.”
Y el juez, viendo la poca vergüenza que gastaban todos leyó el original de esta manera:.
“Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa. No a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas tú, amigo. Facundo Fonseca.”
Y por disponer, dispuso que todos los bienes se destinasen a caridad.
ambigüedad equívocos puntuación signosFrases huecas
Todas las palabras tienen un significado; es su razón de ser. Si no nombran, definen o representan una realidad o un concepto no son necesarias, pues carecen de valor. Pero se da el hecho de que dos palabras perfectamente válidas se unen para no decir nada.
Por ejemplo, si unimos el sustantivo multiplicación con el adjetivo angosta obtenemos angosta multiplicación. Puede quedar más o menos bien, pero no tiene significado. La multiplicación puede ser larga, fácil, pero no angosta. Y angosta puede ser una senda, una callejuela, pero no una multiplicación. Si lo completamos diciendo que la angosta multiplicación recrea un veraz espectáculo de factores coincidentes, quizás alguien piense que somos unos poetas, pero en realidad hemos confeccionado una bonita frase hueca que no dice absolutamente nada.
Algunos políticos saben mucho de esto y sazonan sus disertaciones con bonitas frases huecas que dan volumen y cuerpo a su discurso: sientan premisas sectoriales, elaboran modernas estructuras, evalúan sistemáticamente trayectorias tangenciales, coordinan esfuerzos multifactoriales y moldean realidades veraces completamente integradas.
Joan Manuel Serrat en su tema Algo personal decía de ellos que “no pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz de este a oeste y de sur a norte donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz”.
Casi nada.
Para jugar con este tipo de frases nada más sencillo que leer la siguiente tabla empezando con una frase cualquiera de la primera columna, después una cualquiera de la segunda, después de la tercera, luego de la cuarta y de nuevo repetir el proceso. Podrás formar estupendos discursos y hablar varios minutos sin que nadie entienda el mensaje —porque no lo tiene— pero seguro que alaban tu retórica.
La tabla se encuentra en la página siguiente
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ambigüedad confusión engaño paja políticaAmbigüedad
La ambigüedad se define como un doble sentido por diversas interpretaciones semánticas por polisemia (varios significados de una misma palabra) u homofonía (diferentes palabras con idéntico sonido). Son múltiples los juegos de palabras, chistes, frases ingeniosas y demás que se basan en la ambigüedad.
A continuación un pequeño ejemplo:
Historia sobre dos hermanos avariciosos, su hermano pequeño y un padre moribundo dispuesto a escarmentar a sus hijos mayores.
Tras la muerte del padre, el notario leyó el testamento.
Éste decía así: “Dispongo que a la hora de mi muerte sean mis dos hijos mayores los que dividan la herencia en las partes que consideren convenientes y que sean éstas del tamaño que ellos juzguen apropiado. Y dejo a mi hijo pequeño lo que ellos quieran.”
Los dos mayores deciden quedarse con la mayor parte de la herencia y para ello la dividen en tres partes. Una de ellas mínima para el hermano pequeño y el grueso de la herencia dividido en dos enormes partes iguales para ellos dos.
Comunican al notario su decisión y tras la pertinente firma de documentos éste les hace saber que las dos partes grandes son para el hermano pequeño y que a ellos les ha correspondido la parte más exigua.
¡Cómo es ello posible! -Se quejan airados- ¿No piensa cumplir las palabras de nuestro padre?
Y a ellas se remitía el notario, pues el difunto padre había escrito: “Y dejo a mi hijo pequeño lo que ellos quieran.”
Sobreentendiendo que dejaba a su hijo pequeño lo que los mayores (ellos) quisieran (para sí). ¡Qué puñetero!
ambigüedad equívocos






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