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Hacer de tripas corazón
¿Sabías por qué HACER DE TRIPAS CORAZÓN es esforzarse por disimular el miedo, el cansancio o la tristeza, para seguir actuando con naturalidad?
Hace referencia a aquellas situaciones en las que el corazón, figuradamente hablando, está roto.
Desde antiguo se ha considerado al corazón como órgano depositario de las emociones.
El hecho de que su ritmo se viese acelerado por situaciones como el miedo, el amor o el peligro y que se mantuviese calmo en situaciones de tristeza o languidez, llevó a tal creencia.
Aún hoy, que se sabe que el corazón no es recipiente de ningún sentimiento, se le sigue considerando —en un sentido figurado— como depositario del amor, el valor y los buenos sentimientos, por poner algunos ejemplos.
Pues bien, cuando se pasa por una situación de fuerte carga sentimental y no se debe hacer caso a los sentimientos para poder seguir adelante, se dice que se hace de tripas corazón, queriendo expresar que otras visceras (o tripas) han de ocupar su lugar y seguir cumpliendo con su función, pero sin la carga añadida del sentimiento.
amor sentimientos valorDiada de Sant Jordi
El 23 de abril de cada año se celebra la “Diada de Sant Jordi”, día de la rosa y del libro.

Sant Jordi, patrón de Cataluña y Aragón, lo es además de Portugal, Génova, Inglaterra, Lituania, Grecia, Rusia, Georgia, Etiopía y otros lugares. Claro que allí lo conocen como Jorge (castellano), Gorka (euskera), Xurxo (gallego), Georges (francés), George (inglés), Georg (alemán), Giorgio (italiano), Georgos (griego) o Yuri (ruso). Como nombre proviene de gea y ergon, términos griegos que, unidos, significan “el que trabaja la tierra”.
El santo caballero de la Capadocia (antiguo país de Asia Menor ubicado en la actual Turquía), tribuno militar y consejero del emperador Diocleciano (284-305), se convirtió al cristianismo abandonando su carrera de soldado y repartiendo sus bienes entre los pobres. Por no abandonar sus creencias religiosas fue martirizado y decapitado en el año 303, llegando a ser uno de los más célebres mártires.
Son numerosas las leyendas sobre el personaje del que pocos datos reales se conocen. De culto mucho más antiguo en Oriente, fue durante la Edad Media cuando fue muy venerado en Occidente y gozó de popularidad entre la gente de armas precisamente por el hecho de haber sido caballero.
No solamente se le rendía culto religioso, incluso se instituyeron órdenes de caballería bajo su advocación. Estas órdenes tomaron parte en las cruzadas en numerosas ocasiones, lo que favoreció un intercambio cultural y el hecho de que muchas leyendas de origen oriental se adaptaran a la realidad cristiana occidental. El fin principal de estas historias era la exaltación del cristianismo por encima de todo, por lo que la Iglesia fue permisiva y no tuvo en cuenta la veracidad de tales historias.
Según el Costumari català de Joan Amades, llegaron a escogerle como patrón de la caballería y de la nobleza catalana por la ayuda que prestó al rey Pere I en al año 1094, quien ganó una batalla contra los sarracenos tras invocar al santo. Otra leyenda narra que el Conde de Barcelona, Borrell II, recobró la capital con tan solo nueve hombres que acudieron a su llamada a las montañas de Manresa y la ayuda del santo que, entre jirones de nubes, cabalgando un caballo blanco y blandiendo un relámpago por espada, los guió en la lucha.

Un feroz dragón exigía a los habitantes del pueblo de Montblanc que le proporcionasen alimento a diario. Como no tenía suficiente con los animales que le ofrecían y quería comer más, la gente del pueblo se vio obligada a realizar un sorteo diario entre los habitantes para elegir una víctima para el sacrificio. Un día le tocó a la princesa, pero justo cuando el dragón estaba a punto de devorarla en la puerta de su cueva, apareció un caballero desconocido llamado Jordi que luchó con el feroz dragón y le dio muerte. De la sangre vertida por el dragón brotó un rosal de rosas rojas y el caballero le regaló una a la princesa como prueba de amor.
El 23 de abril no sólo se veneraba al santo en el altar, también se realizaban fiestas profanas, como las justas caballerescas y torneos que el estamento militar de la nobleza catalana organizaban en la plaça del Born de Barcelona y en las que las damas eran obsequiadas con una rosa por su caballero.
Aunque fue una costumbre elitista en un principio, se trasladó al resto de la sociedad con el paso de los años gracias a la barcelonesa Fira dels enamorats (Feria de los enamorados) en el siglo XV, cuando se repartían rosas entre todas las señoritas que asistían a la función religiosa celebrada en el Palau de la Generalitat.
El simbolismo de la rosa roja es la pasión, la espiga de trigo la fecundidad, y la senyera (bandera catalana) el patronazgo del santo.
Mucho más tarde, el escritor y editor valenciano afincado en Barcelona, Vicente Clavel Andrés, vicepresidente de la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, propuso al gobierno central la idea de la celebración de una fiesta del libro para animar la lectura. El 6 de febrero de 1926, el gobierno español presidido por Miguel Primo de Rivera lo acepta y el rey Alfonso XIII firma el Real Decreto que instituye la “Fiesta del Libro Español” para el día 7 de octubre en conmemoración del nacimiento de Miguel de Cervantes (bautizado el 9 de octubre de 1547 como consta en su acta bautismal), aunque el año 1930 se trasladó al 23 de abril, día de su muerte.
En un 23 de abril, además de Cervantes (7/10/1547-23/4/1616) también murieron escritores como Josep Pla (8/3/1897-23/4/1981) y William Shakespeare (26/4/1564-23/4/1616).
En el año 1995, la Unesco instituye el 23 de abril como “Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor”.
Así, el 23 de abril y en celebración de la tradición, el enamorado le regala una rosa a su enamorada y ella le regala un libro a él. Aunque en los últimos años y en busca de una mayor beneficio económico, se pretende que sea el día de la expresión del sentimiento amoroso (ya que el 14 de febrero y San Valentín tienen un arraigo más universal); así se regalan rosas no sólo a la pareja sino a quien se quiere en un sentido más amplio (madres, hijas…) y a quien se aprecia (amigas, compañeras de trabajo…) y se regalan libros no solo a él sino también a ella. Y se ha exportado la tradición a otros países. Cosas de la globalización.
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¿Sabías por qué se debe vestir UNA PRENDA ROJA EN NOCHEVIEJA?
Dado su carácter pagano son numerosos los ritos o supersticiones ligados a la celebración de la Nochevieja.
Dice la costumbre que la mujer debe llevar alguna prenda roja —preferentemente ropa interior— si quiere conjurar la suerte y el amor para el próximo año. Aunque, en la actualidad, son ambos sexos los que visten ropa íntima roja en busca del amor y la pasión.
El rojo ha sido tradicionalmente asociado a la sangre y al fuego, y por ello se le tiene por el color de la pasión; sentido que también encontramos en otra manera de atraer el amor para el nuevo año: frotarse el cuerpo con una rosa roja.
amor nochevieja prenda ritual ropa suerteSignos de puntuación
Que los signos de puntuación son importantes no cabe la menor duda, pero ¿nos hemos parado a pensar que su ausencia o mala colocación puede dar al traste con el mensaje que deseamos comunicar? Por ejemplo no es lo mismo decir: “Dame el libro gordo” que “Dame el libro, gordo” o “Estoy contigo, no con él” que “¿Estoy contigo? No. Con él.”
Para ilustrar el tema he escogido el siguiente relato no exento de gracia, o al menos, de picardía.
Un joven anda “tonteando” con tres hermanas. Hasta que éstas un día le presentan un ultimátum: debe decidirse por una. El petimetre les contesta con un escrito que al día siguiente les entrega en mano. Al tiempo que les anuncia que debiendo marchar urgentemente de viaje no ha podido puntuar la respuesta, encargándoles que coloquen ellas los correspondientes signos. Se marcha y las mozas se lanzan esperanzadas sobre el papel, cuyo contenido viene en verso. Leen:
Juana Teresa y Leonor
puestas de acuerdo las tres
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor
Si obedecer es rigor
digo pues que amo a Teresa
no a Leonor cuya agudeza
compite consigo ufana
no aspira mi amor a Juana
que no es poca su belleza
Teresa lo vio claro, ella era la elegida. La puntuación obligada era:
Si obedecer es rigor,
digo, pues, que amo a Teresa.
No a Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana.
No aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.
Mas Leonor le respondió que había más signos de puntuación que puntos y comas ¿Qué les parecía esto a sus hermanas?
Si obedecer es rigor,
¿digo, pues, que amo a Teresa?
No, a Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana.
No aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.
Entonces Juana, alertada por las interrogaciones introducidas por Leonor y atendiendo al piropo que el galán le dedicaba, discurrió que era ella la elegida y que el versillo debía de puntuarse así:
Si obedecer es rigor,
¿digo, pues, que amo a Teresa?
No. ¿A Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana?
No. Aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.
Con lo que el enigma no se aclaraba. Hubieron de esperar al regreso del joven, que demostró ser un frescales, falto sobre todo de delicadeza. Su puntuación era ésta:
Si obedecer es rigor,
¿digo, pues, que amo a Teresa?
No. ¿A Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana?
No. ¿Aspira mi amor a Juana?
¡Que no! Es poca su belleza.






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