Payaso

¿Sabías por qué llamamos PAYASO al artista ambulante o de circo que nos hace reir con sus gracias?
También se dice de la persona poco seria, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos.
A comienzos del siglo XIX se empieza a oír el término a través de la forma francesa paillasse, pero su origen más antiguo se encuentra en el italiano pagliaccio, ’saco o colchón de paja’, y éste a su vez lo tiene en el latín palea, ‘paja’.
Y esto es así debido a que en la comedia tradicional italiana, que se representaba al aire libre, el bufón o personaje que hacía de gracioso iba vestido con telas bastas, similares en textura a las telas con las que se confeccionaban los sacos de paja.
aspecto espectáculo personaje prendadinosaurios
¿Sabías por qué llamamos DINOSAURIOS a los grandes reptiles que habitaron la Tierra en épocas remotas?
Un científico llamado Sir Richard Owen acuñó el término en el año 1841 combinando dos palabras griegas: deinos y sauros, que significan respectivamente ‘terrible’ y ‘lagarto’.
Estos “lagartos terribles” tienen cada uno su nombre también formado por raíces griegas o latinas. El tiranosaurio (Tirannosaurus Rex), provisto de potentes garras y asombrosas mandíbulas era uno de los más feroces. Su nombre significa ‘tirano lagarto rey’ y le casaba como anillo al dedo, pues se cree que tal era su conducta.
Igual que ocurre con el oviraptor (Oviraptor), que robaba y comía los huevos de otros dinosaurios, por lo que su nombre significa precisamente eso: ‘ladrón de huevos’.
En otros casos como en el del tricerátopo (Triceratops), cuyo nombre significa ‘cara con tres cuernos’, o el del deinónico (Deinonychus), cuyo nombre significa ‘garra terrible’, el nombre identificaba alguna característica física del animal.
animales aspecto miedo nombresHoy presentamos: atrabiliario
Se dice de quien es de genio destemplado y violento.
En la medicina medieval, Galeno distinguía cuatro humores o líquidos en el cuerpo humano que se correspondían con cuatro temperamentos:
Así tenemos cuatro palabras que definen temperamentos o estados de ánimo: sanguíneo, flemático, colérico y melancólico.
Pero hay una quinta palabra —la que nos ocupa— que proviene de atrabilis. En sus inicios fue un sinónimo de melancólico, pero su sentido evolucionó para definir un comportamiento destemplado y violento.
aspecto psicología sentimientosPoner como chupa de dómine
¿Sabías por qué poner de chupa de dómine a alguien es censurarle, reprenderle?
Se dice que se pone como chupa de dómine a algo o a alguien de quien se habla muy mal, a quien se crtitica con ensañamiento.
Actualmente diríamos que a tal individuo se le pone como un trapo, y realmente son expresiones muy similares tanto en significado como en concepción. Es decir, en ambas se identifica la suciedad con las ofensas verbales.
Y la chupa (del árabe yubba), al igual que juba y el jubón, era una prenda con faldones que los soldados solían llevar bajo la casaca y que acostumbraba a ser un tejido basto y de mala calidad. Pero también se llamó así a las sotanas.
Y aquí está el origen de la expresión, en la sotana de los curas que ejercían de maestro y preceptor de gramática latina —que es lo que significa el apelativo de dómine— y que eran personajes que ganaban muy poco y que, quizás por su pobreza, abandonaban su aseo personal hasta el punto de ser motivo de burla y ser considerados paradigma del vestir desastrado.
Respuesta a una consulta de malu
aspecto comparación dinero prenda ropaSer un hortera
¿Sabías por qué SER UN HORTERA es ser una persona de gusto ramplón y zafio?
También ser una persona que, queriendo aparentar con su vestimenta una posición social de la que carece, hace gala de mal gusto, ridiculez y cursilería.
La hortera es una escudilla o cazuela o bandeja usada para muy diferentes menesteres. Quizás el original fuera el de utilizarla en la sacristía para guardar las hostias, ya que algunos autores suponen que fortera (como aparece documentada la palabra por primera vez en 1022) proviene del término latino offertoria, con el valor de ‘patena para la hostia’.
De todas maneras un utensilio de estas características tuvo diferentes usos. Y uno de estos usos era el que le daban los mendigos, que llevaban consigo un cazo de hojalata para recoger la sopa boba en conventos y cuarteles. Este útil inseparable del pordiosero —apto también para recoger limosnas— llegó a calificar al miserable; así se llamaba también hortera al menesteroso que, obviamente, iba vestido de harapos y con un mal gusto fruto de la necesidad.
También fue muy usado en cocinas y boticas, que por su necesidad de recipientes y cacharros, de ingredientes, mezclas y cocciones, comparten muchos términos, como por ejemplo el de receta. Y en uno de estos lugares nació un nuevo uso: los dependientes de boticas o mancebos también fueron llamados horteras por su uso constante de estos elementos en la rebotica, en una aplicación habitual de metonimia, como llamar plumillas a los escritores o violines a los músicos de un orquesta que tocan tal instrumento.
Ocurría al respecto que tales dependientes, en el Madrid del siglo XIX, querían imitar o aparentar la elegancia y distinción de sus clientes ricos, vistiendo ropas y utilizando maneras que en sus personas resultaban ridículas. Y este afán de ascenso social y su pobre resultado fue el que dio lugar al uso peyorativo de hortera, utilizado por el sujeto de una clase social superior para referirse al sujeto de una clase social más baja que pretende lo que no es ni puede ser.
aspecto ropaEspabilar

¿Sabías por qué ESPABILAR es avivar y ejercitar el entendimiento?
También sacudirse el sueño o la pereza. También apresurarse.
Espabilar y también despabilar son verbos que se refieren a una acción muy concreta: quitar la pavesa o la parte ya quemada del pabilo (también pábilo) o mecha, a velas y candiles.
Al quitar esa excrecencia de la mecha que impedía que la vela quemara bien, la llama se avivava y volvía a llamear con más luz.
Por ello, y en sentido figurado, se aplicaba al que estaba “apagado”, y que con una sacudida o con simplemente lavarse la cara, volvía a la actividad. También por eso se dice espabilado de la persona lista, viva y despierta.
aspecto fuego velaSer un pobre diablo
¿Sabías por qué SER UN POBRE DIABLO es ser un desgraciado?
Equivalente a decir ser un pobre hombre, pero algo peor.
Desde antiguo se creyó en la existencia de demonios que tomaban parte en la vida cotidiana de la gente.
No todas las maldades eran llevadas a cabo por el Diablo en persona, sino que éste disponía de inagotables huestes de diablos inferiores que acosaban y tentaban a los humanos.
Estos demonios inferiores, por no inspirar mucho temor, recibían el calificativo burlón de pobres diablos.
Durante la Edad Media era corriente que, en las fiestas religiosas, algunos jóvenes se disfrazasen de demonio y bailotearan por las calles y plazas públicas para ser objetos de burla por parte de la población. Les insultaban, les arrojaban agua sucia y los amenazaban. De paso echaban afuera sus propios temores.
aspecto diablo fortunaTener muchos humos

¿Sabías por qué TENER MUCHOS HUMOS es se presumido y vanidoso?
Tener (o darse) (muchos) humos son diferentes variedades de una misma locución.
Se se aplica al pretencioso que presume o se vanagloria sin tener motivos para ello, que exagera la propia importancia y menosprecia a los demás. En resumen: se aplica al vanidoso, pretencioso y altivo.
El origen de la expresión hay que buscarlo en el antiguo mundo grecolatino, en el que se veneraba a los Lares del hogar y a los Manes o almas de los muertos, encendiendo en sus altares domésticos el fuego sagrado y quemando incienso en los patios de las casas.
Ocurre que, cuando una familia contaba entre sus difuntos con personajes que fueron poderosos en vida, este uso se exageraba sobremanera, y se llenaba la casa de incensarios y de humo que ennegrecían los bustos. Gesto que los demás —más humildes— consideraban presuntuoso, pues se daba más a menudo en las familias venidas a menos, que rememoraban así su más glorioso pasado.
Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana escribe:
“Tener muchos humos: tener gran presunción y altiveza. Los retratos e imágenes de sus mayores, que tenían los romanos en los atrios, como dezir agora en la sala de los linajes, les davan por epícteto humosas, o por esta vanidad o presunción, o porque estavan del tiempo denegridas y llenas de humo. A lo qual parece aludir Juvenal, quando dice: Fumosos equitum cum dictatore magistros.”
En esta explicación se apunta también al carácter vano del humo en sí. Es decir, mucho volumen y aparatosidad para muy poco peso y sustancia, un mucho ruido y pocas nueces. Por lo que se suele decir que el vanidoso está hinchado o inflado de algo con tan poca sustancia como el propio aire.
aspecto memoria nobleza ritualSer un cabeza de chorlito
¿Sabías por qué SER UN CABEZA DE CHORLITO es ser torpe, bruto o inconsciente?
También se dice del simple, bobalicón o de escaso entendimiento. Y del que actúa de manera alocado, irreflexiva o muy a la ligera.
Esta expresión se dijo por lo reducido de la cabeza de este ave zancuda: el chorlito es un pájaro pequeño, de patas largas y cuello tan robusto que apenas se distingue dónde acaba éste y dónde empieza la pequeña cabeza. Dando incluso la impresión de que entre el cuello y el pico no existiera cabeza.
Su comportamiento poco inteligente (construye sus nidos en el suelo) y su saltarina forma de andar, completaron la imagen a la que esta locución del siglo XVIII alude.
animales aspecto aves conductaSanta Claus
¿Sabías el origen de SANTA CLAUS?
Santa Claus, Father Cristmas, Kolya, Niklas, Pezel-Nichol, Semiklaus, Svaty Mikulas, Sinterklass, Papá Noél, Baboo Natale, Knecht Ruprecht, Père Noël… son diferentes nombres para el mismo personaje patriarcal, tierno y protector que reparte regalos a todos los niños del mundo durante la noche del día de Navidad. Anteriormente se le llamó San Nicolás y mucho antes se le conoció como Señor Invierno en centro-europa.
San Nicolás, nacido en Licia (Asia Menor) a finales del siglo III, Obispo de Myra y patrono de Rusia y Grecia, fue una de las figuras más veneradas durante toda la Edad Media tanto en Oriente como en Occidente, y muy especialmente en Bari (Italia) donde se conservan sus reliquias, recuperadas de los musulmanes en 1087 por marinos italianos.
Provenía de una familia adinerada y a la muerte de sus padres se encaminó a la vida religiosa, haciéndose muy popular por su amor a los niños entre los que repartió su fortuna personal. Su fama se extendió y le fueron atribuidas historias milagrosas o de gran bondad como repartir regalos en salidas nocturnas, calmar tempestades o resucitar muertos.
Un relato destaca entre los demás y en él se reconocen algunos aspecto de la tradición. Se trata del relato de Las tres hermanas:
En la ciudad de Patara había tres niñas que no se podían casar porque eran pobres y su padre no tenía dinero para la dote. Por lo que el hombre decide venderlas cuando alcancen edad de ser desposadas.
Enterado San Nicolás acude a la casa para entregar una bolsa de monedad de oro, pero para no ser descubierto la lanza a través de la ventana y ésta cae dentro de un calcetín que la joven había colgado en la chimenea para que se secase.
El viaje se repite para cada una de las niñas cuando llega el momento.
En otras versiones el padre decide prostituirlas, la bolsa de oro son ahora lingotes y éstos son lanzados por el hueco de la chimenea.
En invieno se celebraban las saturnales o fiestas de Saturno en el Imperio Romano. Estas fiestas y ceremonias religiosas terminaban con la entrega de regalos a los niños por parte de todos. La costumbre pervivió al paso del tiempo y en cada lugar era un personaje diferente el encargado de entregar regalos: Befana, la bruja buena, los entregaba a los niños italianos, el Tió a los niños catalanes, el gigante Olentzero a los niños vascos. Y duendes, campesinos de barba blanca, carboneros y otros tenían la misma función en otros parajes. El personaje de San Nicolás hizo de aglutinador.
La tradición de San Nicolás arraigó especialmente en Holanda a partir del siglo XIII, llegando a nombrarle santo protector de Amsterdam. En aquellos días se le representaba con barba blanca, ornamentos eclesiásticos, montado en burro y cargando un saco con regalos para los niños buenos y varas para los desobedientes.
Hacia el siglo XVII llegaba en un barco llamado Spanje (España), con un caballo blanco y un sirviente moro llamado Zwarte Piet (Pedro el negro), que cargaba un saco con golosinas que, cuando quedaba vacío, servía para meter en él a todos los niños que se habían portado mal durante el año y entonces los llevaba a España (un castigo horrible para la época, ya que ambos países eran enemigos).
En Europa no ocurrió lo mismo debido a la tradición reformista inspirada por Lutero, que intentó sustituir al portador de regalos por el propio Niño Jesús —el Cristkind— aunque sin éxito. Aunque sí que tuvo un efecto, pues San Nicolás entregaba los regalos durante la noche del 5 al 6 de diciembre y el rápido avance de la costumbre de entregar los regalos del niño Dios en el día de Navidad, forzó que él también entregara los regalos ese día.
Cuando en 1624 los emigrantes holandeses fundaron Nueva Holanda en el continente americano —Nueva York al pasar a dominio inglés— trajeron con ellos su Sinterklaas, que luego derivó en Santa Claus por la pronunciación anglosajona y desde aquí se popularizó a todo el continente norteamericano, dejando en el camino a su sirviente moro.
Más tarde la tradición hizo el camino inverso y fue Santa Claus quién se popularizó en Europa.
La imagen de Santa Claus fue pasando por diversos estadios hasta llegar a su forma actual. En un poema de 1823 escrito por Clement C. Moore, cambió el trineo tirado por un caballo blanco por uno tirado por renos y lo describió como un tipo alegre, robusto, gordo y de baja estatura. Y situó su llegada en la vigilia de Navidad.

Posteriormente el dibujante Thomas Nast creó la imagen del personaje vestido de rojo, con gorro y botas altas que saltó a todas las revistas infantiles y periódicos de su tiempo, añadiéndole detalles como el taller del polo norte y su vigilancia sobre los niños buenos y malos de todo el mundo.
Finalmente fue la Coca Cola la que le dio su actual aspecto en 1931, al encargar a Hadbon Sundblom —dibujante de origen sueco— que remodelara el Santa Claus de Nast. Éste creó un personaje eternamente jovial, más alto, más gordinflón, cargado de años, con barba y bigotes blancos y sedosos, y con ojos pícaros y chispeantes. Mantuvo los colores rojo y blanco -que son los de la compañía- e hizo su traje más lujoso.
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