Ambigramas (5)
Un ambigrama es una palabra escrita de manera que, al ser invertida por medio de un giro o una reflexión, permanece inalterada o revela una nueva palabra.
Ahí van un par de mi autoría (giro de 180º): Victoria y Anaïs.


Ambigramas (4)
Un ambigrama es una palabra escrita de manera que al ser invertida (por medio de un giro o una reflexión) permanece inalterada, o revela una nueva palabra.
Son una mezcla de grafía y dibujo, de diseño y mensaje. Algunos son hermosos por floridos y recargados y otros por la sencillez de sus líneas, pero todos encierran es chispa de magia que nos permite leer el mismo o diferente mensaje al dotar al ambigrama de giro.
Aunque el giro se puede imprimir sobre diferentes ejes, el más habitual es el giro de 180º.
Como ejemplo de giro, este sencillo ambigrama animado en el que se lee: daniel.

Colaboración de Homero Larrain
A continución unos ambigramas realizados por Homero Larrain: Ramón, Michelle, Daniela, Lucas… todos ellos nombres propios y todos ellos presentan el mismo nombre al efectuar un giro de 180º.




Ambigramas (3)
Un ambigrama es una palabra escrita de manera que, al ser invertida por medio de un giro o una reflexión, permanece inalterada o revela una nueva palabra.
Colaboración de Homero Larrain
En esta ocasión un ambigrama del logo de 1de3.com. La idea de cómo realizarlo se me ocurrió hace algún tiempo y Homero me ha ayudado a plasmarlo en el ordenador. Bueno, en realidad eso es lo que dice él; yo más bien diría que le pasé un garabato y él ha realizado este magnífico ambigrama.
También un ambigrama de mi nombre y otro con el par Antonio/Victoria.

el logo actual

el ambigrama del logo

el ambigrama de mi nombre

el ambigrama del par Antonio/Victoria
arte diseño letrasVirguería
¿Sabías por qué decimos que es una VIRGUERÍA un trabajo preciosista y bien hecho?
Según el DRAE, una virguería es un adorno, un refinamiento añadido a una cosa o trabajo.
Aunque, en la práctica, el vocablo se suele utilizar para referirse al trabajo en sí, siempre que sea atractivo, especial o difícil de componer. Por ello señala como usos coloquiales los de una cosa excelente, extraordinaria o realizada con gran habilidad o perfección.
No existe una explicación ampliamente reconocida sobre el origen de expresiones como ser una virguería o ser un virguero, pero se apuntan posibles explicaciones aludiendo al virgo.
Las virgos o vírgenes de la Antigüedad, eran muchachas puras que no habían tenido trato carnal con hombres y que se destinaban a los templos como ayudantes de las sacerdotisas. Dependiendo del dios a honrar, sus labores eran domésticas, mágicas, intelectuales o sexuales.
El mito de la virginidad arranca de la interpretación que se hace de la Biblia, concretamente de los pasajes que describen a María, Madre de Jesús, al asimilar la pureza de espíritu a la virginidad física.
Desde entonces, la cultura occidental ha considerado el himen como un tabú sexual, como un símbolo de máxima importancia, y por ello, durante la Edad Media, en la que el peso de la religión fue considerable, un himen roto antes de tiempo era una gran desgracia.
Algunas alcahuetas de la época —Celestina, por ejemplo— eran capaces de recomponer virgos, ya fuera mediante argucias que simularan que el himen de la moza no había sido quebrado o mediante verdaderas operaciones quirúrgicas, auténticas virguerías.
diseño engaño sexo trabajoAmbigramas (2)
Colaboración de Carlos Carpio
Los ambigramas son curiosas representaciones del lenguaje gráfico que permiten un doble sentido de lectura.
Ambigrama es una nueva palabra, no aceptada aún por la Real Academia Española, que viene a definir toda palabra o frase escrita que permite que, sobre la misma, se hagan dos lecturas diferentes. La segunda lectura suele realizarse colocando el ambigrama boca abajo, o frente a un espejo o…
Tipos:
La palabra OSO es un ambigrama de los que se llaman de simetría central, sólo debe colocarse la palabra bocabajo, es decir girarla 180º y resulta que puedes seguir leyéndola; ésta es su segunda lectura y en este caso, una vez colocada bocabajo, también se lee OSO.
La palabra AMA es otra palabra “ambigramática”, si la colocas frente a un espejo o, si está en un papel, la miras al trasluz, sigues leyendo sin el menor problema AMA; en este caso es un ambigrama de simetría vertical, la mitad izquierda de la palabra es simétrica de la mitad derecha.
La palabra COCO es un tercer tipo de ambigrama, en éste caso de simetría horizontal, la mitad superior es simétrica de la mitad inferior con respecto de un eje que atravesase el centro de las “ces” y de las “oes”. Para comprobar que tiene una segunda lectura hay que realizar una operación un poco más complicada. Debemos colocar la palabra frente a un espejo y bocabajo, increíblemente podemos seguir leyendo COCO.
Existen aún otros tipos de ambigramas:
Unos ejemplos servirán de aclaración:

Se lee igual desde dentro de la circunferencia que desde fuera. Simetría circular.

Tipo especial. Admite giros de 90º hacia cualquier dirección y de 180ª. Encadena la primera letra con la última.

Al realizar el giro de 180ª se lee otra palabra.

Ambigrama infinito. Con un giro de 180º.
arte diseño letrasAmbigramas
Los ambigramas son curiosas representaciones del lenguaje gráfico que permiten un doble sentido de lectura.
Es la escritura de una palabra de modo que muestre algún tipo especial de simetría o, en general, alguna singularidad gráfica.
Hay tres categorías de ambigramas:
Unos ejemplos servirán de aclaración:

Se lee igual girado 180º sobre un eje vertical. Simetría axial.

Se lee igual con un giro de 180º. Simetría central.

Se lee igual con un giro de 90º a la izquierda.
arte diseño letrasLas monedas

Viene de antiguo la utilización de porciones de metales, generalmente preciosos, como unidad de intercambio para las transacciones económicas.
Estas piezas —llamadas monedas porque las primeras de ellas fueron acuñadas en plata junto al templo de Juno Moneta— eran, en general, de forma circular, pero también las había de otras formas como las rectangulares que no disimulaban su procedencia de un lingote mayor. Algunas monedas actuales, como es el caso del rublo o la piastra, recuerdan con su nombre tal origen (rubl es ‘cortar’ en ruso y piastra es ‘placa o lámina de metal’, en italiano),
Para dotar a estas monedas de la suficiente confianza y garantía fue necesario que los poderes políticos las respaldasen. Por ello se representaba en sus acuñaciones símbolos imperiales y las efigies de sus más altos mandatarios y era mayor el poder y el alcance de la moneda cuanto más poderoso era el estado emisor. Y se intervenía cada vez más en el proceso de fabricación: atestiguando el valor de una moneda ya acuñada con la inclusión de un sello o marca real (de tal origen dan testimonio los nombres del actual marco alemán o el marco finlandés), estableciendo la obligatoriedad de una determinada forma (como ejemplo citar las estrías o filigranas en el canto de las monedas con lo que se pretendía evitar la pérdida de valor por la pérdida de metal precioso) o acuñando directamente el propio estado asegurando un peso justo de metal (siendo muy numerosas las monedas actuales que hacen referencia a tal hecho, como el peso mejicano) y plasmando en ellas los símbolos estatales (de ello dan fe los nombres actuales de la corona sueca, la corona checa, el florín holandés y el escudo portugués entre otras).
Haciendo referencia a nuestra historia, nos encontramos con la primera moneda del reino unificado de España emitida por Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, los Reyes Católicos, a la que llamaron real. Fue emitida en 1947 con la clara función de servir de referencia a la mayor expansión económica, política y cultural de la época y se acuñó en monedas de uno, dos, cuatro y ocho reales, en versiones de plata y oro (la moneda de ocho reales de plata fue conocida como peso duro y la de oro como peso fuerte) También se emitió el real de a ocho en plata y en oro (también conocido como excelente o como ducado) y otras monedas de vellón y menor valor como la blanca.
Frases como Estar sin blanca, No tener un real o, más recientemente, No tener ni un duro para decir que no se tiene dinero, o No valer un real para certificar un escaso valor, tienen su origen en estas monedas.
El real se expandió por el norte de África y el Medio Oriente (observemos el origen del nombre del riyal de Arabia Saudita o el rial de Yemen), junto con el peso fuerte por América (nótese al respecto que peso designa a la moneda de varios países sudamericanos donde el real se utilizó antaño como fraccionaria del peso, llegándose incluso a llamar familiarmente real a la moneda de diez centavos en alguno de ellos) y como no, también se expandió por toda Europa.
El caso europeo merece especial atención. La primera acuñación de ambas monedas en el exterior fue obra del conde Schlick, gobernador del valle de Joachim Stahl en la región de Bohemia (actual república checa) en 1516. Copiando el molde de la española acuñó una moneda de plata a la que llamó “joachimsthalergulden”, nombre excesivamente largo que derivó en “joachims thaler” y definitivamente en thaler (tálero, en castellano) que se extendió por toda Europa y que fue adaptada al germánico como dólar.
Cuando en 1776 los habitantes de las trece colonias británicas de América del Norte se declaraban independientes y creaban los Estados Unidos de Norteamérica, necesitaban una moneda propia alejada de la británica y escogieron como nombre el dólar, basado en el peso fuerte de ocho reales.
Pero no todo queda en el nombre, también hay que hablar de la imagen. Según la mitología clásica, Hércules había escrito la leyenda Non Plus Ultra (no más allá, en latín) en las columnas que señalaban el fin del mundo en el extremo occidental de mar Mediterráneo. Tales construcciones se asentaban en Gibraltar y Ceuta a ambos lados del estrecho. Los Reyes Católicos, orgullosos de la hazaña de su pueblo descubriendo continentes y ampliando las fronteras, hicieron representar en el anverso del real las columnas de Hércules y una cinta de trazos curvos con la inscripción Plus Ultra (más allá, en latín). La simplificación de los trazos dio lugar al signo $ que representa al dólar y al peso y que en la últimas décadas se ha simplificado al eliminar una de las líneas rectas.
Con el paso de los años el bimetalismo (sistema monetario basado en el oro y la plata) vigente hasta finales del siglo XIX en las economías occidentales, dejó paso al unimetalismo o patrón oro que fue, a su vez, abandonado por los países durante la primera mitad del siglo XX desapareciendo al iniciarse la 2ª Guerra Mundial, lo que dejó paso a metales y aleaciones de valor mucho menor pero con la garantía política o estatal, estando en consonancia con el tipo de valor que ostenta un billete de curso legal.
En 1869, siendo ministro de Hacienda el catalán Laureano Figuerola se instauró la peseta (acuñada por primera vez en Barcelona por orden del rey José I Bonaparte en 1808) como moneda nacional con un valor de cuatro reales o cien céntimos, se redefinió el peso duro como veinte reales y el doblón como cien reales. Al año siguiente se acuñaron monedas de cinco y diez céntimos para hacer desaparecer las que estaban en circulación con la efigie de la destronada reina Isabel II. En estas monedas figuraba en el anverso una representación simbólica de España (una mujer sentada con una corona almenada) y en el reveso un león rampante sosteniendo el escudo del país) Debido a un defectuoso diseño o a una mala acuñación, el león más parecía perro y el pueblo llano empezó a llamarles perras (gorda y chica).
Para ti la perra gorda al desistir en una discusión o No valer una gorda por escaso valor, tienen su origen en este mote.
Muchas han sido las monedas de los diferentes reinos de la península y del reino de España: maravedí, doblón (en el siglo XVIII equivalía a unos 80 reales), blanca (moneda de vellón de diferente valor según la época), sueldo (como moneda de cuenta en los siglos XI y XII) y el denario (o dinero) creado a similitud de dinar de los almohades utilizado en la españa musulmana, el denario gros o gros acuñado por Jaime I en Cataluña, el croat de Pedro III que se caracterizaba por una gran cruz (mostrando cara o cruz) y tantas otras…
En la actualidad muchas monedas europeas actuales van a desaparecer para ser sustituidas por el euro. El origen del término está muy claro y poco hay que investigar. Quizás en el futuro alguien indague en la historia y descubra que el nombre de la moneda derivaba del de un continente llamado Europa. Y quizás lo encuentre tan curioso como ahora nosotros encontramos los términos de hace unos siglos.
Publicado originalmente el 9 de enero de 2000
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