Receta para hacer bebés
¿Quieres hacer un bebé? Ahora es fácil con la siguiente receta:
INGREDIENTES:
1 tabla para picar (cama matrimonial, sofá, mesa… incluso el suelo)
2 personas de sexo opuesto (insustituible)
1 papaya no muy arrugada
1 plátano (tamaño según gusto)
2 peras (también se pueden utilizar melones)
2 huevos
1/4 oscuro
200 grs. de aguante
Abrazos y besos al gusto.
MODO DE PREPARACIÓN:
Se meten las 2 personas en 1/4 oscuro, se acomodan en la tabla para picar, se amasan durante 10 a 20 minutos a temperatura ambiente y se acomodan besos y abrazos (las peras son decorativas por lo que se recomienda escoger las de mejor aspecto).
Cuando el conjunto esté bien sazonado y bien caliente, se rellena la papaya con el plátano y se baten los huevos fuertemente durante 20 a 30 minutos (ahí es donde se aplica el aguante) hasta que se forme una crema que se vierte en el interior de la papaya. Luego se saca el plátano (o lo que queda de él) para volver a utilizarlo en otra ocasión.
Se deja reposar la mezcla durante 9 meses en el horno y… ya está.
Cuando haya alcanzado el tamaño óptimo y esté bien esponjadito, se saca al bebé y se limpia el molde. Si se desea otro bebé se debe dejar reposar el molde durante 40 días antes de preparar otro.
CONSEJO:
Si le gusta cocinar por placer, envuelva el plátano con una cubierta plástica para evitar la mezcla y poder prescindir del horno.
bebés chistes embarazo instruccionesFalsas etimologías (3)
Se oyen y se leen por ahí ciertas etimologías inventadas que gozan de cierta difusión y popularidad. A veces son más ocurrentes y curiosas que la etimología verdadera.
Pero no por ello dejan de ser falsas. A continuación se rebatirán algunas etimologías.

HAL - Así se llamaba el ordenador de la famosa película “2001 Odisea en el espacio” porque S. Kubrick —el director— tuvo un encontronazo con los directivos de IBM y, en represalia, hizo que su ordenador estuviera por encima de los de ellos. Para ello dispuso el alfabeto en sentido vertical y escogió la letra superior a cada una de las que componen el nombre de IBM, obteniendo como resultado: HAL.
Tanto A. Clarke —autor de la novela en la que se basó la película— como S. Kubrik han repetido incansablemente a quien ha querido escucharles que el nombre es un acrónimo de Heuristic Algorithmic, los dos métodos de programación que primaban en los sesenta.
borde - Dicho de una persona, impertinente y antipática, también como insulto (hijo de puta). El vocablo tiene su origen en el Registro Civil, pues cuando se inscribía el hijo de una madre soltera, se anotaba en el margen o borde la leyenda “padre desconocido”.
El término borde es posible que provenga del latín tardío burdus, al igual que burdo y burdel, con las que mantiene un vínculo semántico.
cesárea - Intervención quirúrgica que recibe su nombre de Julio César, ya que él mismo nació tras la incisión en el vientre materno.
El nombre de cesárea es muy posible que derive de una antigua ley romana, la Lex cesarea, que ordenaba operar a toda mujer que estuviese a punto de morir en las últimas semanas del embarazo, con la intención de salvar al hijo. El nombre procedería del verbo caedere, ‘cortar’ en latín.
mermelada - En una ocasión en que Maria Antonieta, reina de Francia, se encontraba “malade” (enferma, en francés), sus doncellas le llevaron una compota de frutas con la intención de que ayudase en su recuperación. Como dio tan buen resultado y en recuerdo de tal ocasión, a la compota se le llama mermelada por la contracción de “Marie malade”.
Lo de la mermelada es de chiste; se trata de un término derivado de marmelo, ‘membrillo’ en portugués, a su vez proveniente del latín melimellum y éste a su vez de mel, mellis de mala, ‘manzana’ en latín.
salchichón - Antes de una batalla, un mariscal francés llamado Cisson, obsequió a sus soldados con una buena cantidad de embutidos preparada por sus cocineros. A su paso, los soldados lo vitoreaban: “Sauve Cisson”. Con el tiempo evolucionó a “saucisson” y luego a “salchisón”.
Otro chiste, salchicha proviene del italiano salciccia con el sentido de ‘carne con sal’, y éste a su vez del latín tardío salsitia. Ciccia es una voz infantil para referirse a la carne que se adaptó como chicha en castellano y por uso del aumentativo surgieron salchichón y chicharrón.
turrón - Tan dulce postre debe su nombre a una antigua familia de reposteros valencianos, los Torrons.
El nombre de turrón proviene del catalán torró, y éste a su vez de torrere ‘asar, tostar’ en latín.
Estas explicaciones quizás no sean tan interesantes, pero no son falsas.
cine embarazo equívocos errores falsa etimología francésEmbarazos y bebés
Embarazo es un término procedente del antiguo leonés, de baraça (lazo, cordón) y éste a su vez es de origen prerromano, acaso celta. La voz castiza fue preñada, de impregnare, ‘llenar, impregnar, colmar’ en latín con el significado de ‘estorbo, molestia’.
Hay que hablar ahora del cordón o cinta, pues es el distintivo de la mujer casada. En el mundo antiguo la mujer soltera llevaba los vestidos y ropajes sueltos y cuando se casaba se los ceñía la talle con una cinta o cordón. Al quedar embarazada su ropa tenía que adaptarse a la nueva situación y abandonaba el ceñidor, para evitar opresiones al feto. Se decía que estaba incincta (participio pasivo de cignere, ‘ceñir’ en latín, más la partícula negativa -in) y actualmente se dice estar encinta.
Tras el embarazo viene el parto. Expresiones como romper aguas, alumbramiento y dar a luz, se explican por sí solas. Lo que sí necesitará una explicación es el motivo de la cuarentena de las parteras —tiempo de abstinencia recomendada tras el parto para no interferir en la correcta recuperación genital femenina— tras el cual viene la visita de rigor al médico para dar por finalizado el proceso si no han habido complicaciones. Este periodo de tiempo tiene sus motivos médicos como también lo tiene el aislamiento de posibles infectados para evitar un contagio y que también recibe el nombre de cuarentena. Pero ¿por qué cuarenta días? ¿por qué no treinta y cinco o cincuenta? La explicación la encontramos en un rito judío al que se sometió la Virgen María cuarenta días después del nacimiento de Jesús. Una costumbre de purificación mantenida durante mucho tiempo por la tradición cristiana, pues no hay que olvidar que se consideraba que la mujer era impura en los días de la menstruación y tras el parto y que ningún hombre debía tener contacto carnal con ella en tal situación. Una vez pasados los cuarenta días —en las que la mujer no acudía a misa— presentaba su bebé al párroco que le prodigaba una bendición especial.
Después se viste al bebé varón de azul y a la niña de rosa. El azul tiene su explicación en el libro bíblico de los Números, en el que para que los israelitas no olvidaran los favores concedidos, se les ordenó colocar cintas de color azul en los remates o rebordes de sus mantos, para así recordar los mandamientos del Señor. De este pasaje se derivó la creencia de que llevar una cinta azul remedia ciertos males y desde entonces el azul ha sido utilizado como talismán. De aquí viene el algo azul de las novias y el color azul de los ropajes de los bebés del sexo más deseado por los progenitores en tiempos pasados. El heredero (importante la figura del hereu en la Cataluña rural) o simplemente brazos fuertes para trabajar el campo era lo que preferían estos padres y cuando tenían un varón lo vestían de azul para protegerlo de la elevada mortalidad infantil.
En tiempos más recientes se escogió el color rosa para las niñas porque el mundo clásico había dedicado la rosa a Venus por su hermosura y su suave olor y por el breve tiempo de vida antes de marchitarse que simbolizó el placer efímero. (He aquí también la razón por la que la rosa es el símbolo del amor por antonomasia). Y también se empezó a decir que las niñas eran flores, que nacían debajo de un rosa y demás cuentos como el de la cigüeña que merece comentario aparte.
Ya en Roma, impresionados por el amor filial de estas aves (monógama, fiel a su pareja y que cuida de sus padres cuando no pueden valerse por su edad) se promulgó la lex cyconaria que era una disposición legal por la que se obligaba a los hijos a amparar a los padres ancianos. La cigüeña estuvo dedicada a la diosa Juno y a su cuidado estaban la protección de la mujer, el matrimonio, el alumbramiento y los recién nacidos. Así no es de extrañar que en Escandinavia u Holanda (en todo caso parece que en la zona báltica) se inventaran la historia de la cigüeña que trae los niños para explicar a los más pequeños la aparición súbita de un nuevo miembro de la familia. En todo caso, el trabajo del cuentista danés Hans Christian Andersen contribuyó a propagar esta fábula.
Publicado originalmente el 19 de mayo de 2001
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