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Frases huecas (2)
Más frases rimbombantes, ampulosas y… carentes de significado.
A continuación un ejemplo de larga y retorcida frase que no dice absolutamente nada. Podemos imaginar que sale de boca de un político; entre sus filas hay verdaderos maestros en este arte.
“Es nuestro deber velar por la construcción de un marco de entendimiento que permita integrar los factores coadyuvantes de la infraestructura social, sin dejar de lado aquellos elementos que permitan un mayor acercamiento en un entorno de consenso y de integridad conceptual.”
Ahí queda eso.
Para jugar con este tipo de frases nada más sencillo que leer la siguiente tabla empezando con una frase cualquiera de la primera columna, después una cualquiera de la segunda, después de la tercera, luego de la cuarta y de nuevo repetir el proceso. Podrás formar estupendos discursos y hablar varios minutos sin que nadie entienda el mensaje —porque no lo tiene— pero seguro que alaban tu retórica.
La tabla se encuentra en la página siguiente
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ambigüedad confusión engaño paja políticaSer un pardillo

Sabías por qué SER UN PARDILLO es ser un ingenuo o bobo que se lo cree todo y al que se engaña fácilmente?
Hizo referencia en un principio al color de la piel.
Hasta el siglo XIX la piel clara era un signo de distinción, puesto que una piel morena denotaba una mayor exposición a los rayos de sol y por ende de trabajo al aire libre, en el campo. Por ello las damas se cubrían con pamelas, sombreros y sombrillas, para mantener un cutis níveo.
Tanto era así, que las venas se mostraban más claramente por la palidez y se decía de estos personajes que eran “de sangre azul”.
Así, el color pardo o moreno era propio de gente baja —socialmente hablando— y proletaria, campesinos y demás trabajadores que ganaban su jornal trabajando al aire libre. Gente parda se les llamaba en algunos lugares, y eran gente de escasa cultura y formación a las que se podía engañar con facilidad. Y a estos aldeanos, palurdos, gentes rústicas y simples se les definió con el diminutivo, entre cariñoso y despectivo, de pardillo.
color cultura engaño pielBrillar por su ausencia
¿Sabías por qué BRILLAR POR SU AUSENCIA es una frase que se aplica a la persona o cosa que no está en el lugar que le corresponde?
Persona o cosa que no está donde debe estar y a la que se echa de menos o se nota en exceso su falta.
La frase tiene su origen en los Annales, obra del notable historiador latino Cornelio Tácito.
Al final del libro III de sus Annales, Tácito relata los funerales de Junia, esposa de Casio y hermana de Bruto —asesinos de Julio César— y explica que, siguiendo los usos romanos, precediendo a la urna que contenía los restos de la difunta iban en procesión los retratos de sus antepasados.
Entre estos retratos estaban los de su marido y su hermano, pero comoquiera que ninguno de los dos había asistido al funeral, su ausencia fue llamativa y notoria, tanto que se dijo que estos personajes brillaban por su ausencia.
engaño muerte política RomaConocer el percal
¿Sabías por qué CONOCER EL PERCAL quiere decir que se conoce bien el asunto que se esta tratando o la forma de actuar de una persona?
Este conocimiento hace que uno sepa muy bien a qué atenerse para evitar el engaño.
El percal es un tipo de paño de algodón de escaso valor, que no pasaba por bueno a los ojos de un experimentado sastre o retalero, buen conocedor de todos los tipos de paños.
Una frase sinónima es conocer el paño, procedente del refrán no es mal sastre el que reconoce el paño, por lo que no es aventurado suponer que ambas frases tienen el mismo origen.
conducta engañoCapitán Araña
¿Sabías por qué ser como el CAPITÁN ARAÑA es ser alguien que anima a otros a emprender una empresa mientras que él permanece al margen?
“Hete aquí al capitán Araña, que embarca a los demás y queda él en tierra”.
El origen de esta frase hay que buscarlo en la figura del capitán Arana o Aranha, encargado de contratar en Sevilla, y en otros puntos del litoral, tripulación para los barcos que iban hacia las Indias Occidentales, sin que surcara él mismo nunca la mar ni se le viera enrolado en navío alguno y mucho menos con el destino que el ofrecía a los demás.
Comoquiera que usaba todo tipo de argumentos y razones confusas y enrevesadas para convencer a los futuros embarcados con destino al Nuevo Continente, el pueblo asimiló su nombre al del insecto y le tuvo por figura enredadora y cobarde.
América engañoDar el pego
¿Sabías por qué DAR EL PEGO es engañar a alguien con artificios haciéndolo creer algo que no es?
También intentar llevar a engaño con la apariencia. Así se dice que da el pego algo que parece auténtico aunque en realidad se sabe que no lo es.
El pego es una trampa que antiguamente se hacía en algunos juegos de naipes, y que consistía en pegar disimuladamente dos cartas con un poco de cera u otra sustancia pegajosa, para que con una ligera presión con el dedo se arrastrasen dos cartas juntas.
El pego es una trampa muy difícil de hacer, tan solo al alcance de tahúres de ágiles manos.
engaño juego trampaSer la Caraba
¿Sabías por qué SER LA CARABA es sinónimo de ser el colmo, lo nunca visto?
La expresión se aplica a lo asombroso y sorprendente, a lo fuera de serie.
Parece tener su origen en una broma o chascarrillo del que existen varias versiones aunque coinciden en lo esencial.
En 1896 escribió don Juan Valera en sus Cuentos y chascarrillos andaluces la siguiente historia:
“Había en la feria de Mairena un cobertizo formado con esteras viejas de esparto; la puerta, tapada con no muy limpia cortina, y sobre la puerta un rótulo que decía con letras muy gordas:
Se ve por cuatro cuartos
Atraídos por la curiosidad, y pensando que iban a ver un animal rarísimo, traído del centro de África o de regiones o climas más remotos, hombres, mujeres y niños acudían a la tienda, pagaban la entrada a un gitano y entraban a ver la Karaba.-¿Qué diantre de Karaba es esta? -dijo enojado un campesino-. Esta es una mula muy estropeada y muy vieja.
-Pues por eso el la Karaba -dijo el gitano-: porque araba y ya no ara”.Parece ser que fue tal la burla, broma y recochineo que los sevillanos se gastaron con los forasteros a costa de la mula del gitano, que hasta el término caraba entró en el diccionario con el significado de reunión festiva.
Mentiras

Existen unas frases que, aunque se pronuncien con sinceridad, tienen un cierto aroma a excusa, a mentira.
Basta que se den las circunstancias, el entorno adecuado, para que la más pura de las verdades suene a mentira podrida.
Es suficiente imaginar a un estudiante que olvidó en casa —en el último día de plazo— el trabajo a presentar, jurándole y perjurándole al maestro que sí que lo hizo pero lo olvidó.
A continuación otros ejemplos:
Este año sí me pongo a estudiar.
No te va doler.
Un par más y nos vamos.
Estaba a punto de llamarte.
¿Yo?… ¿Con esa?… ¡NUNCA!
El profe me tiene manía.
¿Yo te debo?… ni me acordaba.
Es culpa del árbitro.
Te estuve llamando, pero daba ocupado.
Me voy al cine sola.
En cinco minutos estoy con Uds.
Le aseguro que pasé en ámbar.
Paga tú, que mañana te lo devuelvo.
Te lo juro por mi madre que te lo mandé.
No, no, yo te llamo.
Ayer estaba enfermo.
No pude ir porque me robaron.
Se me perdió tu teléfono.
Veo si tengo correo y me desconecto.
Sí, el coche es mío.
¡Qué casualidad!… estaba pensando en ti.
Sólo somos amigos.
Se cayó solo y se rompió.
Mañana empiezo.
¡Pero si yo esta vez estudié!
¡Me gustaste desde la primera vez que te vi!
Te llamo en 5 minutos ¿de acuerdo?
Ven más tarde porque ahora voy a salir.
Aún no he cobrado.
¡Qué bien te queda el vestido!
Sí, choqué… pero la culpa la tuvo el otro.
Borracho, borracho nunca estuve… solo un poco contentillo…
No, no tengo teléfono… pero dame el tuyo que yo te llamo.
Te juro que nunca lo pensé.
Por favor…. yo soy una persona decente.
Llego tarde porque estuve en la biblioteca.
Mis ojos están irritados porque estoy resfriado.
¡Oh…! No me di cuenta.
Mañana te traigo tus CDs.
Te debo tu regalo.
Dame tiempo…
Cuando me case nunca más voy a mirar a otra.
Estaba haciendo zapping y lo ví.
Te juro que no quise decir eso.
¡Claro que el cheque tiene fondos!
Te juro que no se lo voy a contar a nadie.
El lunes empiezo la dieta.
Sí, salí con él, pero no pasó nada.
Préstamelo y mañana te lo devuelvo.
Tienes los ojos más lindos que vi en mi vida.
Haré lo que tú digas.
Jamas te olvidaré.
LLevar al huerto
¿Sabías por qué LLEVAR AL HUERTO a alquien es engañarle?
Tanto llevar al huerto como llevarse al huerto significan que llevamos a alguien con engaños a una situación de la que podemos sacar provecho.
En el Diccionario de Autoridades se lee: “Meter en la huerta. Frase que significa engañar a alguno valiéndose de medios que juzgue que redundan en su utilidad o gusto.”
La frase alude al prendimiento de Jesús en el Huerto de los Olivos, pues Judas, con engaños, proporcionó la situación propicia para su captura.
engañoDársela a uno con queso
¿Sabías por qué decimos DÁRSELA A UNO CON QUESO para expresar engaño?
Según Covarrubias en su Tesoro, la locución armar con queso significa “cebar a uno con alguna niñería para cogerle como al ratón”.
Según Correas, en su Vocabulario de Refranes, “atraer a uno, con cosa que apetece, a engaño y trampa, como a los ratones que son golosos por queso”.
Julio Casares, en su Introducción a la lexicografía moderna, dice que “se decía armarla con queso aludiendo a la ratonera en la que se ponía este cebo, considerado como el más apetitoso. El significado metafórico del engaño ha sobrevivido sin la menor deformación, a pesar que las palabras de la frase (dársela a uno) ya no le sirven de sostén”.
Néstor Luján en su Cuento de cuentos cita la obra de Francisco Márquez Villanueva, Personas y temas del Quijote, en la que se asocia el queso a la locura y al engaño. Estar en la del queso significaba estar sumamente distraído o alelado. En francés se dice “Jamais homme sage, ne mangera fromage” (nunca un hombre cuerdo comerá queso) y en inglés “Cheese is physic for gentlemen and meat for clowns” (el queso es medicina para caballeros y carne para payasos).
Otra versión circula por la comarca de Valdepeñas (Ciudad Real), pueblo famoso por sus vinos.
Se cuenta que los bodegueros manchegos, cuando llegaban los compradores, les daban a probar vino de excelente calidad como si fuera de la cosecha del año; entonces les ofrecían unas tapas de queso manchego bien curado en aceite, cuyo fuerte sabor impedía distinguir otros sabores más sutiles. No importaba la calidad del vino del año que bebiesen a continuación, el paladar estaba saturado por el sabor del queso, y así se consumaba el engaño al dar salida a partidas picadas o de mala calidad.
alimentación engaño






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