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Falsas etimologías (3)
Se oyen y se leen por ahí ciertas etimologías inventadas que gozan de cierta difusión y popularidad. A veces son más ocurrentes y curiosas que la etimología verdadera.
Pero no por ello dejan de ser falsas. A continuación se rebatirán algunas etimologías.

HAL - Así se llamaba el ordenador de la famosa película “2001 Odisea en el espacio” porque S. Kubrick —el director— tuvo un encontronazo con los directivos de IBM y, en represalia, hizo que su ordenador estuviera por encima de los de ellos. Para ello dispuso el alfabeto en sentido vertical y escogió la letra superior a cada una de las que componen el nombre de IBM, obteniendo como resultado: HAL.
Tanto A. Clarke —autor de la novela en la que se basó la película— como S. Kubrik han repetido incansablemente a quien ha querido escucharles que el nombre es un acrónimo de Heuristic Algorithmic, los dos métodos de programación que primaban en los sesenta.
borde - Dicho de una persona, impertinente y antipática, también como insulto (hijo de puta). El vocablo tiene su origen en el Registro Civil, pues cuando se inscribía el hijo de una madre soltera, se anotaba en el margen o borde la leyenda “padre desconocido”.
El término borde es posible que provenga del latín tardío burdus, al igual que burdo y burdel, con las que mantiene un vínculo semántico.
cesárea - Intervención quirúrgica que recibe su nombre de Julio César, ya que él mismo nació tras la incisión en el vientre materno.
El nombre de cesárea es muy posible que derive de una antigua ley romana, la Lex cesarea, que ordenaba operar a toda mujer que estuviese a punto de morir en las últimas semanas del embarazo, con la intención de salvar al hijo. El nombre procedería del verbo caedere, ‘cortar’ en latín.
mermelada - En una ocasión en que Maria Antonieta, reina de Francia, se encontraba “malade” (enferma, en francés), sus doncellas le llevaron una compota de frutas con la intención de que ayudase en su recuperación. Como dio tan buen resultado y en recuerdo de tal ocasión, a la compota se le llama mermelada por la contracción de “Marie malade”.
Lo de la mermelada es de chiste; se trata de un término derivado de marmelo, ‘membrillo’ en portugués, a su vez proveniente del latín melimellum y éste a su vez de mel, mellis de mala, ‘manzana’ en latín.
salchichón - Antes de una batalla, un mariscal francés llamado Cisson, obsequió a sus soldados con una buena cantidad de embutidos preparada por sus cocineros. A su paso, los soldados lo vitoreaban: “Sauve Cisson”. Con el tiempo evolucionó a “saucisson” y luego a “salchisón”.
Otro chiste, salchicha proviene del italiano salciccia con el sentido de ‘carne con sal’, y éste a su vez del latín tardío salsitia. Ciccia es una voz infantil para referirse a la carne que se adaptó como chicha en castellano y por uso del aumentativo surgieron salchichón y chicharrón.
turrón - Tan dulce postre debe su nombre a una antigua familia de reposteros valencianos, los Torrons.
El nombre de turrón proviene del catalán torró, y éste a su vez de torrere ‘asar, tostar’ en latín.
Estas explicaciones quizás no sean tan interesantes, pero no son falsas.
cine embarazo equívocos errores falsa etimología francésLa tapa 7l0
La siguiente historia trata sobre automóviles, mecánica y una misteriosa tapa.
Un individuo entra en un taller mecánico y pregunta por la tapa 7I0. El vendedor, que no conoce este tipo de tapa, se acerca al almacén para preguntar por la tapa 7I0.
Allí tampoco la conocen, por lo que telefonean al Servicio Oficial para preguntar por la tapa 7I0.
Pero nadie la conocía…
El individuo insistió: Es una parte importante de mi motor y me ha desaparecido de manera misteriosa. Exijo una nueva tapa 7I0 -reclamó.
En vista de que nadie daba razón de la existencia de dicha tapa 7I0, el vendedor, desesperado, le solicitó que le dibujase en un papel la forma de la tapa.
El individuo no puso ninguna objeción, pues dijo conocer muy bien su tapa 7I0. Tomó un pedazo de papel y dibujó un círculo de unos 8 cm. de diámetro y escribió en el centro el número 710.
Tal que así…

Ambigüedad (3)
¿Quién no ha visto un anuncio fatalmente redactado? Al final se pide o se ofrece aquello que no se quería pedir u ofrecer.
La ausencia de faltas morfosintácticas y una buena puntuación evitarían los equívocos que estos anuncios provocan.
Claro que es tan divertido leerlos como inventarlos.
Veamos unos ejemplos de anuncios ambiguos:
Se arreglan sillas; se ponen culos a las viejas.
(¿Y si la viejecita en cuestión ya tiene su propio culo para sentarse?)
Se venden calcetines baratos para niños de algodón.
(¡Qué pena! El mío es de carne y hueso.)
Se ofrece habitación soleada en piso céntrico para caballero de doce metros cuadrados.
(¿Caballero? ¡Un monstruo! No le va a caber en casa.)
Se necesita joven de 18 a 22 años para embutidos.
(Será para venderlos ¿no?)
Vendo abrigo de mi mujer con poco uso.
(¿Recién casados?)
Se necesita muchacho para almacén y tienda. La mitad en almacén y la mitad en tienda.
(¿Lo quieren partido o ya lo parten ustedes?)
Ambigüedad (2)

La ambigüedad se define como un doble sentido por diversas interpretaciones semánticas por polisemia u homofonía.
En el siguiente ejemplo el trato cortés puede llevar a equívoco.
El jefe encarga a su secretario que siga a un empleado. Quiere saber por qué se ausenta tanto tiempo de la oficina para almorzar.
El secretario vuelve alterado y entre jadeos ansiosos le explica al jefe lo siguiente: “¡Aprovecha para ir a su casa y hacer el amor con su mujer!”
-Bueno, se le puede disculpar. Ya se sabe… el amor…
-¿Pero no le molesta? ¿No le importa? -inquiere asombrado el secretario.
-¿Y por qué debería preocuparme?
-Quizás no me entendió correctamente -dice el secretario al comprender- ¿puedo tutearle?
-Sí, claro.
-Pues verás: Aprovecha para ir a TU casa y hacer el amor con TU mujer.
Chistes (7)
No serán muy buenos, pero todos basan su gracia en el lenguaje: ambigüedades, doble sentidos, malinterpretaciones, frases hechas…
-Papá ¿cómo se llaman los animales que comen hierba?
-Herbívoros, hijo.
-¿Y los que comen carne?
-Carnívoros, hijo.
-¿Y los que comen de todo?
-Ricos, hijo, ricos.
-Pues entre pitos y flautas me he gastado mil euros.
-¿Y eso?
-Pues ya ves, quinientos en pitos y quinientos en flautas.
-¿Cómo se llama un bumerán que no vuelve?
-Palo.
-¡Mamá! ¡El hermanito se ha hecho mierda!
-Mal dicho, hijo; se dice: caca.
-Bueno, pues se ha caído por la ventana y se ha hecho caca.
-¿Cómo es que vuelves a casa medio borracho? -pregunta la mujer al marido.
-No es mi culpa; se me acabó el dinero.
Un amigo a otro:
-¿Tú te acostaste con tu mujer antes de la boda?
-Yo no, ¿y tú?
-Es que no sabía que te ibas a casar con ella.
-Hola, ¿cómo te llamas?
-Bienvenido.
-¡Qué gracia, como mi felpudo!
-Almirante, se acercan quince naves.
-¿Una flota?
-No, flotan todas.
-Ayer cuando salí de casa unos gamberros me pegaron.
-¿Y no te vengaste?
-¡Claro!, si no me vengo corriendo me pegan más.
En un partido de tenis:
Un espectador que acude por primera vez, tiene ganas de orinar y cuando se va a levantar de su asiento, el juez grita: ¡NO!
Azorado, se sienta.
Al rato, vuelve a tener unas ganas incontenibles, y cuando se está incorporando, el juez grita: ¡No!
Molesto, vuelve a sentarse, suponiendo que nadie puede abandonar su localidad hasta que no acabe el partido.
Algo después el juez grita: ¡Nadal al servicio!
Y el espectador, iracundo, responde: ¡Y un cuerno!¡Que espere su turno, yo estaba primero!
Un conductor se salta un semáforo y le pilla un policía.
-¿No ha visto el semáforo en rojo?
-Es que soy daltónico.
-Ya, y en Daltonia no hay semáforos ¿verdad?
Una mujer que acude al médico con un catarro muy grande.
-¿Estornuda?- pregunta el galeno.
-Sí.
-¿Tose?
-Sí.
-¿Esputa?
Y ella responde airada.
-¡Claro que no! Soy ama de casa.
Chistes (6)

Pero no son chistes de cualquier tipo. Son chistes de lenguaje: equívocos, juegos de palabras, ambigüedades… Y, por lo tanto, algunos son muy malos.
-¡Oh, qué desgracia! -dice la mujer al marido- El gato se ha comido toda la sopa que cociné para ti.
-No importa. -responde el marido- Ya te compraré otro gato.
-¡Capitán, el barco zozobra!
-Más vale que zoz-zobre que no que zoz-falte.
Una joven se casa con un millonario octogenario.
Al poco de casarse se encuentra con una amiga que, envidiosa y maliciosa por igual, le pregunta:
-¿Qué tal tu vida sexual?
-Bien, estamos siguiendo un tratamiento.
-¿Un tratamiento?
-Sí, el “trata” y yo miento.
-Oye, ¿qué quiere decir pour quoi?
-Por qué.
-Porque quiero saberlo.
El cartero a la portera:
-Traigo un paquete para el señor Pérez.
-Bajo D.
-Bueno… pues ya volveré más tarde.
En un barco.
-¿El capitán?
-Por babor.
-¿El capitán, por babor?
-¿Qué tal está su hijo pequeño?
-Bien; ya hace dos meses que camina.
-¡Vaya! Pues estará lejos.
-¿Cómo te llamas?
-Pe-pe-pe-pe-pe-dro.
-¿Eres tartamudo?
-No, tartamudo era mi padre. Y el del Registro Civil un hijo de puta.
Entra un cliente a un bar y se sienta a la barra.
-¿Qué desea? -pregunta el camarero.
-Aprobar el examen -responde el cliente absorto.
-¿Que qué va a ser?
-Arquitecto. Si apruebo.
-¿Que qué le sirvo? ¿Que qué va a beber? -grita el camarero molesto.
-¡Ah! ¿Qué hay?
-Psé… aquí… en la barra… ya ves…
La maestra pregunta:
-¿Qué tiempo es no debería haber pasado?
Y el alumno contesta:
-¿Preservativo imperfecto?
-Doctor, me duele aquí.
-Pues póngase allí.
¿Sabías por qué el indio Atahualpa no pudo escapar de sus perseguidores?
Porque corría con su hijo Atahualpito…
Tres amigos están presumiendo de sus cicatrices.
-Mirad. -dice el primero enseñando una cicatriz en el muslo- Oklahoma City.
-Mirad. -dice el segundo mostrando una cicatriz en el pecho- Kansas City.
El tercero, algo azorado, enseña el vientre.
-Mirad. Apendi-citi.
-¿Cómo se llama aquél pueblo?
-¿Cuál?
-¿Y aquél otro?
-Siempre debiendo, siempre debiendo… ¿por qué no pagas tus deudas de una vez?
-Es que desde bien pequeño me enseñaron que el deber era lo primero.
-Menos mal que no he nacido en Alemania.
-¿Por qué?
-Porque no sé ni una palabra de alemán.
-Papá, ¿qué diferencia hay entre potencialmente y realmente? -pregunta un niño.
-Ves a preguntarle a tu madre y a tu hermana si se acostarían con cualquier hombre que les pagase un millón de euros.
-El niño sigue el encargo y ambas -al oír la cantidad- responden que sí sin dudarlo.
Una vez el niño le comunica las respuestas el padre, éste le dice:
-Mira hijo, según este ejemplo somos potencialmente ricos, pero lo que tenemos realmente es un par de putas en casa.
-¿Sabes la diferencia entre conocimiento e interés?
-Ni lo sé, ni me importa.
-Y Lázaro se levantó y andó…
-Anduvo, atontado.
-Bueno, anduvo atontado al principio, pero luego ya andó bien.
Uno que sufre de vértigo toma un taxi.
-A la calle Mayor.
-¿A qué altura?
-¡Ni se le ocurra levantarse del suelo!
Chistes (5)

¡Ojo! Siguen siendo chiste sobre lenguaje, equívocos, dobles significados, juegos de palabras…
El presidente de una compañía sube a su limusina y ve que hay un nuevo chofer:
-Hombre, conductor nuevo. Y dígame, ¿cómo se llama usted?
-Carlos, señor.
-Bueno, verá, yo no acostumbro a llamar a mis empleados por su nombre de pila. ¿Me podría decir su nombre completo?
-Me llamo Carlos Cielo Querido, señor
-Ya… bueno… pues empiece a conducir, Carlos.
Suena el teléfono a las cuatro de la madrugada.
-¿La familia Silva?
-No, imbécil, a estas horas la familia duerme.
Un turista pregunta a un taxista:
-¿Cuánto cuesta un paseo por la ciudad?
-Eso depende del tiempo -responde el taxista.
-Bueno pues… supongamos que nieva.
Un hombre entra en un edificio y le dice a la portera: Perdone, ¿la notaría?
Ella se lo mira de arriba a abajo y de contesta pícara: Hombre, si se acerca mucho…
La esposa del músico dice:
-¡Me tienes harta con tanta música! ¡Te pasas todos los días ensayando y tocando y cuando vienes a casa me la llenas con tus amigotes para de música sin parar! Cuando consigo que se vayan te pones a hablarme de música a mí. ¡HARTA me tienes! Pero desde ahora se acabó. A partir de este instante no quiero oír hablar una palabra más de música en esta casa, ¿ESTÁ CLARO?
El marido, compungido, baja la cabeza y responde:
-Sí, mi sol.
Por teléfono:
-¿Diga? Aquí la zapatería.
-¡Oh! Perdone, me he equivocado de número.
-No importa, pase por aquí y se lo cambiamos.
Un amigo a otro:
-Este verano he ligado tres veces más que el año pasado.
-Anda ya…
-Te lo juro. El año pasado no ligué nada, y este año nada de nada de nada.
En un control de alcoholemia:
-Le vamos a retirar el carnet, ha dado usted 4,5.
-¿Y me van a suspender por medio punto?
Un amigo le dice a otro:
-Tengo un dilema.
-¿De qué se trata?
-Tengo cataratas en los ojos, líquido en las rodillas y me da la gota a menudo.
-¿Y dónde está el dilema?
-Que no sé si ir al médico o al fontanero.
El directivo a su secretaria:
-Convóqueme una reunión para el viernes.
-Señor, ¿viernes es con “b” o con “v”?
-Convóquela para el lunes.
Dos pescadores recogen la red y ven que han pescado una sirena de dorados cabellos y turgentes senos.
Tras echarle un vistazo, y sin mediar palabra, uno de los pescadores la devuelve al mar.
-¿Por qué? -pregunta el otro pescador.
Y éste le responde: -¿Por dónde?
-¡María, tráeme una naranja!
-¿Te la pelo?
-Vale, olvídate de la naranja.
Un ladrón atraca a su víctima.
-¡Deme todo su dinero! ¡Y deme también su móvil!
-Es el 676545454.
-Papá, papá, el entrenador de fútbol dice que soy una promesa de gol.
-Muy bien -contesta el padre emocionado- ¿marcaste muchos goles?
-¿Marcar? Si juego de portero…
-Y después de tantos años de casado, ¿tu mujer todavía te excita?
-¡Que si me excita! ¡Que si me excita! ¡Me pone de una mala hostia…!
-Los hombres son un caso, sólo piensan en el fútbol y en las corridas.
-¿Y qué me dices de los toros?
-El otro día, yo y Fernando fuimos a la playa.
-Se dice Fernando y yo.
-¿Qué pasa, que yo no iba o qué?
Anfibología
Del griego amphibolia, ‘ambigüedad’, se trata de un vicio de dicción por el que las palabras o frases pueden tener más de un sentido o interpretación.
Es una figura retórica, muy utilizada por escritores satíricos, consistente en emplear adrede palabras polisémicas para conseguir expresiones de sentido ambiguo o de doble sentido.
Generalmente coincide con la ambigüedad como una imprecisión o indeterminación en general, pero siempre que ésta sugiera dos o más interpretaciones. Lo anfibológico es siempre ambiguo, pero no al revés.
En los siguientes ejemplos de anfibología las palabras polisémicas están en cursiva:
Los diez años de mi vida los he vivido hacia atrás, con más grillos que el verano, cadenas que el Escorial; más alcaides he tenido que el castillo de Milán, más guardas que el monumento, más yerros que el Alcorán, más sentencias que el derecho, más causas que el no pagar.
Quevedo
Salió de la cárcel con tanta honra, que le acompañaron doscientos cardenales; salvo que a ninguno llamaban eminencia.
Quevedo
Que paren las mulas, gritaba Ana Rosa,
que paren las mulas, en el cambiavía.
Y dice un borracho con voz misteriosa:
Las mulas no paren, no sea mentirosa,
las mulas no paren, ¡que siga el tranvía!
En los siguientes ejemplos de ambigüedad las palabras polisémicas están en cursiva.
No soy culpable declaro,
del suicidio de Romate.
Pues con su pistola, ¡claro!
me dijo: yo me disparo,
y le grité: ¡disparate!
Mellizas son Casta y Rosa,
mas al irle a preguntar
a la madre que es muy basta,
cuál de las dos era Casta,
me quiso descuartizar.
Cuando Eva Perón visitó España a finales de los cuarenta recibió el siguiente telegrama: Evita besos y abrazos.
¿simple y cariñoso saludo o se le quería advertir del contagio de la gripe? Todo depende de la coma.
Existen más terminologías referidas a la anfibología:
dilogía: equivale a un doble sentido de una palabra.
equívoco: cuando la palabra o frase tiene dos o más sentidos.
En los siguientes ejemplos de dilogía —también de anfibología— las palabras polisémicas están en cursiva.
Un pastor protestante.
¿pastor de ovejas o de almas?
Un toscano encendido.
¿puro toscano o un habitante de la región muy enfadado?
ambigüedad equívocos polisemiaMear fuera del tiesto
¿Sabías por qué MEAR FUERA DEL TIESTO es decir o hacer algo inconveniente o que no viene al caso?
Actualmente se usa tiesto como sinónimo de maceta, esto es, recipiente de barro cocido para criar plantas.
Pero, antiguamente, en Castilla tiesto significaba ‘orinal’. Así pues, la expresión hace referencia a una imagen muy gráfica y mearse fuera del tiesto significa orinar fuera del orinal y, en sentido figurado, salirse de la discusión, hacer o decir un despropósito.

Chistes (4)

Pero no cualquier chiste. Sólo aquellos que basan su gracia en un equívoco o en juegos de palabras. Hay quien los llama, simplemente, chistes malos.
-¿Qué hace tu papá para que le llamen “el pez” en el trabajo?
-Nada.
-¿Practica Vd. la prostitución?
-No, Sr. juez… la practiqué hace mucho tiempo, ahora sólo la ejerzo.
-¡Oiga, que su hijo le ha sacado la lengua al mío!
-Bueeeeeno… son cosas de niños.
-¿Y cómo hago yo para pararle la hemorragia?
Llega un tipo a su casa a altas horas de la noche, cayéndose de borracho y le dice con voz estropajosa a su mujer:
-Mujer, ¡voy a amarte!
Y ella le contesta:
-Por mí como si te vas a Júpiter. A mí déjame dormir.
Un cura pregunta a un muchacho pelirrojo:
-¿Pecas, hijo mío?
-Sí padre, hasta en el culo.
En un control de alcoholemia, el policía le dice al conductor:
-Mire, (enseñándole el alcoholímetro que marcaba 3,45) no le da vergüenza?
-¡Ahivá, las cuatro menos cuarto! ¡Mi mujer me va a matar!
-Doctor, me he fracturado el brazo en varios sitios.
-Pues yo no volvería a esos sitios.
-María, ¿qué es hoy?
-¿Tú?, un idiota.
-Noooo… de día…
-De día un idiota y de noche un gilipollas.
Un padre preocupado le pregunta a su hijo:
-Hijo, ¿tienes problemas con la droga?
-No, papá, tengo toda la que quiero.
Un amigo le pregunta a otro:
-¿Cuantas veces has estado en Nueva York?
-Siete u ocho, ¿y tú?
-Una o ninguna.
Entra un hombre en una iglesia, se arrodilla ante el confesionario y le dice al cura:
-Quiero un coche con airbag, dirección asistida y frenos ABS.
Y el cura sale gritando:
-¡Concesionario, concesionario!
-¿Y tu mujer no viene?
-No, está en la cama con cuarenta.
-¡La muy puta!
Llega el campesino a la casa del terrateniente a rendir cuentas de los cultivos.
Le dice el criado:
-Sería tan amable de esperar al señor en el hall.
-No, déjelo, ya estoy bien aquí a la “jombra”.
-Camarero, este pollo está blando.
-¿Y qué dice?
Un amigo a otro:
-Este verano he ligado tres veces más que el año pasado.
-Anda ya…
-Te lo juro. El año pasado no ligué nada, y este año nada de nada de nada.







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