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Andar a la caza de grillos
¿Sabías por qué ANDAR A LA CAZA DE GRILLOS es ocuparse de cosas inútiles y sin singún provecho?
También se dice Andar a grillos.
Hace referencia a los juegos de niños, que se entretienen en el campo cazando grillos.
A estos insectos ortópteros, (de unos tres centímetros de largo, color negro rojizo, con una mancha amarilla en el arranque de las alas, cabeza redonda y ojos muy prominentes) no se les conoce ninguna utilidad para el ser humano.
Por ello se dice que una persona adulta anda a la caza de grillos cuando se ocupa de tareas baladíes que no le van a reportar ningún beneficio.
insectos juego niñosTextos podados
Estos textos se obtienen mediante la supresión de ciertos elementos de un texto anterior, constando así de varias lecturas: la normal y otras escondidas.
Y esta lectura o lecturas escondidas surgen leyendo líneas alternas: las pares, las impares, cada tres líneas…
Los textos podados más populares son poemas que ofrecen una segunda lectura al suprimir, por ejemplo, los segundos hemistiquios o los versos pares del poema.
Como ejemplo se puede citar el Laberinto endecasílabo de Sor Juana Inés de la Cruz.
(Léese tres veces, empezando la lección desde el principio, o desde cualesquiera de las dos órdenes de rayas.)
festivo y–pronto–tus felices años
alegre–canta–sólo mi cariño,
dichoso–porque–puede celebrarlos.
Ofrendas–finas–a tu obsequio sean
amantes–señas–de fino holocausto,
al pecho–rica–mi corazón, joya,
al cuello–dulces–cadenas mis brazos.
Te enlacen–firmes,–pues mi amor no ignora,
ufano–siempre,–que son a su agrado
voluntad–y ojos–las mejores joyas,
aceptas–solas,–las de mis halagos.
No altivas–sirvan,–no, en demostraciones
de ilustres–fiestas,–de altos aparatos,
lucidas–danzas,–célebres festines,
costosas–galas–de regios saraos.
Las cortas–muestras de–el cariño acepta,
víctimas–puras de–el afecto casto
de mi amor,–puesto–que te ofrezco, Esposa
dichosa,–la que,–Dueño, te consagro.
Y suple,–porque–si mi obsequio humilde
para tí,–visto,–pareciere acaso,
pido que,–cuerdo,–no aprecies la ofrenda
escasa y–corta,–sino mi cuidado.
Ansioso–quiere–con mi propia vida
fino mi–amor–acrecentar tus años
felices,–y yo–quiero; pero es una,
unida,–sola,–la que anima a entrambos.
Eterno–vive:–vive, y yo en ti viva
eterna,–para que–identificados,
parados–calmen–el Amor y el Tiempo
suspensos–de que–nos miren milagros.
Retahílas (2)

La retahila es un juego de palabras típicamente infantil que beneficia la fluidez verbal, así como también la atención y la memoria.
Con las repeticiones, la armonía y las rimas, se logra entretener a los niños que inconscientemente practican el lenguaje.
Hay retahilas para recitar y para cantar y son muy usadas en juegos infantiles por niños de todas partes. Algunos ejemplos son:
Uni, deri, teri, cateri, quine, quineta, estaba la reina, sentá en su silleta, vino Gil, rompió un barril, barril, barrilón, cuéntalas bien que veinte son.
Que es la versión —o al menos una de ellas— que se oye en España.
Una, dona, trena, cadena, quina, quinena, estaba una mona, con su cadena, vino Gil, quebró cuadril, cuadril cuadrón, cuéntelas bien que veinte son.
Que es la versión —o al menos una de ellas— que se oye en Nicaragua.
También son comunes en cuentos infantiles, como en El gallo Kiriko.
El gallo Kiriko
Y en canciones de saltar a la comba:
María tiene un gato, se lo mete en el zapato y le da de merendar “chichi” y pan, “chichi” y pan, “chichi” y pan.
El cocherito “leré”, me dijo anoche “leré”, que si quería “leré”, montar en coche “leré” y yo le dije “leré”, con gran salero “leré”, no voy en coche “leré”, que me mareo “leré”. El nombre de María, que cinco letras tiene: la M, la A, la R, la I, la A. MARIA.
Tengo una paloma, punto y coma, pero ya se ha ido, punto y seguido. Se fue a Marte, punto y aparte. Era un animal muy sensacional. Punto y final.
Debajo de un puente hay una serpiente, con ojos de cristal para ir al hospital.
Pon pon. ¿Quién es? El cartero. ¿Qué desea? Una carta. ¿Para quién? Para usted.
Y también para elegir, pues en la mayor parte de los juegos uno de los jugadores es el que “para” y los que se “salvan” son los que se esconden o corren o saltan.
Una mosca puñetera se cayó a la carretera. Pin, pan, fuera.
Pito pito, colorito ¿dónde vas tú tan bonito? A la acera verdadera. Pin, pon, fuera.
Un avión japonés ¿cuántas bombas tira al mes? Una, dos y tres.
En la calle veinticuatro una vieja mató un gato, con la punta del zapato. El zapato se rompió y la vieja se cayó y del susto se cagó.
Y no hay que olvidar las retahílas para bebés. Para jugar con las manos, hacer cosquillas, para curar y para palmear, respectivamente:
Cinco lobitos tiene la loba. Cinco lobitos detrás de la escoba. Cinco tenía, cinco criaba. Y a todos los cinco tetita les daba.
Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan. Los del rey sierran bien. Los de la reina también. Los del duque… truque, truque, truque. (cosquillas)
Sana, sana, culito de rana. Que si no sanas hoy sanarás mañana.
Palmas palmitas, que viene papá. Y trae un borreguito que dice: Baaaaaa.
colegio infantil juego niñosRetahílas
Colaboración de Sonia Gálvez
La retahíla es un juego de palabras típicamente infantil que beneficia la fluidez verbal, así como también la atención y la memoria.
Con las repeticiones, la armonía y las rimas, se logra entretener a los niños que inconscientemente practican el lenguaje.
Hay retahilas para recitar y para cantar y son muy usadas en juegos infantiles por niños de todas partes. Como ejemplo de canción tenemos el siguiente:
La Rana
Estaba la lluvia arreciando y la rana debajo del agua
cuando la rana se puso a cantar vino una abeja y la hizo callar.
Callaba la abeja a la rana que estaba debajo del agua,
cuando la abeja se puso a cantar vino una araña y la hizo callar.
Callaba la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba debajo del agua,
cuando la araña se puso a cantar vino el ratón y la hizo callar.
Callaba el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua,
cuando el ratón se puso a cantar vino el gato y lo hizo callar.
Callaba el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua,
cuando el gato se puso a cantar vino el perro y lo hizo callar.
Callaba el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua,
cuando el perro se puso a cantar vino el amo y lo hizo callar.
Callaba el amo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua,
cuando el amo se puso a cantar vino la suegra y lo hizo callar.
Callaba la suegra al amo, el amo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua,
cuando la suegra se puso a cantar
¡Ni el mismo diablo la hizo callar!
Como muestra de recitación van éstos:
Pijaraña, jugaremos a la araña. ¿Con cuál mano? Con la cortada. ¿Quién la cortó? El hacha. ¿Dónde está el hacha? Partiendo la leña. ¿Dónde está la leña? Cocinando un huevito. ¿Dónde está el huevito? Se lo comió el curita. ¿Dónde está el curita? Diciendo la misa detrás de las puertas del Cielo.
En la ciudad de Pamplona hay una plaza, en la plaza una casa, en la casa una sala, en la sala una jaula, en la jaula una lora que dice: En la ciudad de Pamplona hay una plaza…
En algunos sitios las confunden con los trabalenguas… Las retahílas son parecidas a la figura literaria llamada concatenación, sólo que la retahíla es popular, no tiene lenguaje poético y se entona con sonsonete.
Como ejemplo de concatenación, para poder diferenciar entre ambos casos, tenemos:
La plaza tiene una torre
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
A. Machado
Caligramas (2)
Composiciones no lineales. Poemas visuales.
Novelista, ensayista y poeta francés, Guillaume Apollinaire (1880-1918) es el seudónimo de Wilhelm Apollinaire de Kostrowitsky. Es autor de novelas, poemas, libros de cuentos fantásticos y obras de teatro. Lo mejor de su obra es su crítica del arte y sus poesías. De entre sus obras poéticas cabe destacar su serie de ochenta y seis poemas gráficos sobre la paz y la guerra conocidos como caligramas.
A continuación unos caligramas de este autor (en francés):

Y la traducción llevada a cabo por César Montoliu:

No andarse con chiquitas
¿Sabías por qué NO ANDARSE CON CHIQUITAS se dice del que actúa sin contemplaciones y sin dar rodeos?
Con esta expresión nos referimos a quien, por estar decidido a llevar a cabo alguna acción, no repara en gastos ni escatima esfuerzos para su consecución.
También del que echa mano de cuanto tiene, sin importarle las consecuencias para él o los demás, con tal de salirse con la suya.
La frase tiene su origen en los juegos de naipes, en los que el término chiquitas hace referencia a las apuestas más pequeñas, en contraposición a las grandes apuestas a una sola carta, a lo grande.
Por ello, no andarse con chiquitas es sinónimo de no prestar atención a las nimiedades, a las menudencias.
También existe la frase contraria, es decir, andarse con chiquitas, aunque no goza de tanta popularidad.
En este caso, se dice del que es en extremo precavido, del que anda con contemplaciones, del que usa pretextos y da rodeos con tal de esquivar o diferir las decisiones.
comportamiento dinero juegoDar el pego
¿Sabías por qué DAR EL PEGO es engañar a alguien con artificios haciéndolo creer algo que no es?
También intentar llevar a engaño con la apariencia. Así se dice que da el pego algo que parece auténtico aunque en realidad se sabe que no lo es.
El pego es una trampa que antiguamente se hacía en algunos juegos de naipes, y que consistía en pegar disimuladamente dos cartas con un poco de cera u otra sustancia pegajosa, para que con una ligera presión con el dedo se arrastrasen dos cartas juntas.
El pego es una trampa muy difícil de hacer, tan solo al alcance de tahúres de ágiles manos.
engaño juego trampaTocarle a uno la china
¿Sabías por qué TOCARLE A UNO LA CHINA es corresponderle la peor parte de un asunto?
El término china —quizás de origen persa— equivale a piedrecita.
En los juegos infantiles con una función que nadie quiere desempeñar (perseguir a los compañeros, buscarles, recibir azotes…), se decidía, por medio de un sorteo previo al inicio del juego, a quién le tocaba representar este papel presentando dos puños cerrados y perdiendo el que señalara el que contenía una pequeña piedrecita de río o “china”.
Así, el desafortunado muchacho se sentía víctima del infortunio al corresponderle perder el turno, “dormir” o “parar”.
La expresión se trasladó al lenguaje cotidiano con el mismo significado.
Al respecto, la copla popular recoge así la frase:
La pena mayor de un hombre
es no ver a quien bien quiere;
al que le toca la china,
ése no vive, que muere.
Cantar las cuarenta
¿Sabías por qué CANTAR LAS CUARENTA es sinónimo de regañar con dureza, justamente y sin dejar espacio a la réplica?
Tiene su origen en un juego de naipes bastante popular en España que recibe el nombre de tute.
Se juega con la baraja española, consistente en 48 naipes repartidos en 4 palos —oros, copas, espadas y bastos— correspondiendo 12 a cada uno de ellos, o sea, del 1(as) al 9, sota, caballo y rey.
Sigue las reglas de los juegos de naipes para conseguir ganar una baza, es decir, el predomino de un naipe de mayor valor facial sobre uno de menor y el predominio del palo que pinta o triunfa sobre los que no. Además tiene una serie de reglas particulares:
-El juego se da por finalizado si un jugador reúne en su mano los cuatro reyes y tras hacer una baza (sin usar ninguno de ellos) puede cantar tute (’todos’, tutti en italiano) ganando así la partida.
-Si un jugador tiene en la mano caballo y rey del mismo palo, tras hacer una baza (sin usar ninguno de ellos) puede cantar las veinte en el palo que corresponda.
-Si se trata del caballo y el rey de triunfo y tras hacer una baza (sin usar ninguno de ellos) puede cantar las cuarenta.
-El jugador que se lleva la última baza canta las diez de últimas.
Al final de la partida se cuentan los puntos obtenidos en las bazas (algunas cartas tienen valor y otras no) y se les añaden los puntos cantados. Debido a su alto valor, el lance de cantar las cuarenta prácticamente adjudica la partida, por lo que los jugadores deben intentar conseguir el cante o evitar que lo haga un contrincante obligándole a ganar baza con el caballo o el rey antes de haber cantado.
Durante el juego son habituales las bravuconadas, las burlas y las amenazas sobre el juego; así se suele decir: ¡Como te cante las cuarenta, verás!, ¡Te voy a cantar las cuarenta y te vas a enterar! y frases similares.
Y del juego a la vida diaria. La locución cantar las cuarenta hace referencia a riñas tan justas y verdaderas que el regañado no tiene opción de defensa, al igual que el jugador no tiene opción de replicar el cante de los cuarenta, puesto que sólo puede haber un cante por partida.
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