Va de libros

Muchas expresiones responden a una imagen tan obvia que no necesitan explicación. Es más, es prácticamente imposible encontrar su origen concreto, pues al responder a una comparación o figuración tan evidente, pudieron haber surgido en cualquier momento o lugar.
Como ejemplo de lo dicho podemos escoger un libro. Con respecto a su tamaño, contenido, uso… surgen diferentes locuciones, algunas de las cuales van relacionadas a continuación:
No haber vuelta de hoja
Significa que no hay más solución o conclusión que la planteada, o eso o nada, hasta aquí hemos llegado y no hay cambio posible.
Hace referencia a la lectura de un libro. Cuando llegamos al final no hay posibilidad de seguir.
Se ha de terminar el trabajo en el tiempo fijado, no hay vuelta de hoja.
Volver la hoja
Mudar de parecer, de conversación, incluso faltar a lo prometido.
Tiene un significado prácticamente opuesto a la expresión anterior.
No vuelvas la hoja, me has de pagar lo que me debes.
Pasar página
Dar algo por terminado, cambiar de tema o asunto.
En el proceso secuencial de lectura de un libro, una vez leída una página no es necesario volver atrás.
Tras la ruptura tan dolorosa que sufrió está dispuesto a cambiar de ciudad y pasar página.
Colgar los libros
Abandonar los estudios
Se cansó de todo y colgó los libros.
Ser de libro
Perfecto, que no le falta ningún detalle.
Esta composición musical es de libro.
Hablar como un libro
Hablar con corrección, elegancia y autoridad.
Mi maestro habla como un libro.
Hacer libro nuevo
Introducir novedades en la vida, empezar a corregir los vicios con una vida arreglada.
Por fin ha madurado y hace libro nuevo.
Falsas definiciones (7)


Colaboración de Gus Rodríguez
Más definiciones de su libro Diccionario de la Real Epidemia de la lengua de Armando Hoyos y algunas frases del primer libro La autobiografía no autorizada de Armando Hoyos que escribió en un 50% en colaboración con un grupo de creativos a los que dirigía.
Ahí van los ejemplos:
Alabanza: lugar al que se va la comida árabe al ingerirse.
Alfalfa: primera primera letra letra griega griega.
Anómalo: hemorroides.
Asfaltado: expresión que dicen las maestras al niño que no va diario a la escuela.
Atiborrarte: desaparecerte.
Berro: perro árabe.
Cachibache: pequeño hoyo en el pavimento que está apunto de convertirse en bache.
Chinchilla: auchenchia de un lugar para chentarche.
Depara: lo que dicen las tarjetitas que les ponen a los regalos.
Dilemas: háblale más.
Diógenes: la embarazó.
Emana: la ota Hija de mi amá y mi apá.
Embarnecer: ponerse como Barney.
Endoscopio: me preparo para todos los exámenes, excepto para dos.
Indigestión: trámite que solicita un indio.
Iraquí: expresión de los nacos para que voltees a ver.
Manifiesta: fiesta de cacahuates.
Matutino: hijo del oficial Matute.
Ménsula: tóntula, babósula.
Meollo: me escucho.
Ministerio: pequeño aparato estereofónico.
Nogales: que descobijas. Ciudad antagónica de Gales.
Ondeando: ontoy (ondestoy).
Polinesia: mujer policía testaruda o que no entiende razones.
Remates: lo que hiciste ora que fuiste a Chapultepec.
Talento: no ta’ rápido.
Telepatía: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
Totopo: mamamífero ciciego de pepelo nenegro que cocome frijoles.
Túnica: basinica de tu propiedad.
definiciones librosDiván
¿Sabías por qué llamamos DIVÁN al asiento alargado y mullido, por lo común sin respaldo y con almohadones sueltos?
En él las personas más que sentarse se deben tender.
Entre los turcos, el diván era el supremo consejo que determinaba los negocios de Estado y de justicia.
El nombre proviene del persa diwan, ‘libro, registro público’ y, por extensión, ’sala de consejos, cancillería’.
Ocurre que en las casas turcas y persas, existía un recibidor o sala de recepción equipada con cojines para sentarse y tenderse. De ahí que al asiento destinado a cumplir la misma función se le llame así.
libros turcosLiar los bártulos

¿Sabías por qué LIAR LOS BÁRTULOS es arreglarlo todo para una mudanza o un viaje?
También coger, tomar o recoger los bártulos.
La frase tiene su origen en la figura del jurisconsulto boloñés Bártolo de Sasso-Ferratto (1314-1357), consejero del emperador Carlos IV.
Se le considera la cabeza de la escuela de los comentaristas a las glosas de los juristas de los dos siglos anteriores y de los textos de Justiniano.
Autor de más de una docena de obras, se convirtió en el prototipo del sabio jurista y sus libros eran texto obligado en los estudios de Derecho.
Los estudientes de Derecho de la Universidad de Salamanca estudiaban su obra en apuntes y folios y por ello andaban siempre pertrechados con sus libros y legajos. Y por alteracón de la palabra Bártolo, acabaron llamandolos bártulos.
enseñanza librosMamotreto
¿Sabías por qué un MAMOTRETO es un objeto grande, inmanejable y de poca utilidad?
También se dice de un libro o legajo muy abultado, especialmente cuando es irregular y deforme.
Proviene del latín tardío y éste del griego tardío mammothreptus. A partir de theptós, ‘criado’, y mámme, ‘abuela’, es decir ‘criado por su abuela’, en referencia al niño que, a pesar de ser mayor, continuaba mamando. Tan mayor que, en una obvia exageración, lo seguía haciendo aún cuando ya había convertido en abuela a su madre.
Esa idea del lactante tardío y crecido, gordo y bien alimentado, devino en el significado de ‘grandullón, gordinflón, pesado’ y el término acabó utilizándose para referirse a un libro o cuaderno grande y pesado, de contenido poco provechoso. Y más tarde a cualquier objeto cuyas dimensiones y escasa utilidad lo convierten en un estorbo. Lo que también se llama armatoste.
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