Lo que faltaba para el duro
¿Sabías por qué exclamamos ¡LO QUE FALTABA PARA EL DURO! para dar a entender que un nuevo inconveniente se suma a una situación ya por sí desfavorable?
También se usa esta expresión cuando se presenta de improviso una persona que nos resulta molesta.
Los orígenes de esta locución se remontan a los tiempos en que un duro, ‘moneda de cinco pesetas’, era una cantidad de dinero importante, como ahora podrían ser cien euros.
Cuando se cambiaba un duro a la hora de comprar algo, se pensaba que la vuelta poco podía durar, porque siempre se presentaba otro gasto imprevisto que se afrontaba con este dinero. Entonces, se exclamaba con un gesto de fastidio: ¡lo que faltaba para el duro!.
dinero molestia transtornoBuscarle tres pies al gato
¿Sabías por qué BUSCARLE TRES PIES AL GATO es tentar la paciencia de alguno con riesgo de irritarle?
También tratar de justificar lo injustificable causando molestia a los demás.
Buscarle tres pies al gato es dicho corrompido. El verdadero es buscarle cinco pies al gato. Así lo cita Sebastián de Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana (1611):
Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de uno que quiso probar que la cola del gato era pie.
Posteriormente el número de patas cambió a tres, y así se recoge en el Quijote (parte 1ª, cap. 22); uso que ha perdurado hasta la actualidad.
Una cuarteta anónima resume muy bien este dilema trivial:
El normal cuatro presenta,
tres si le falta una sola,
y cinco si quien las cuenta
toma por pata la cola.
Cortes
Serie de respuestas para “enfriar los ánimos” al indeseado galán, para “cortar” al pesado ligón de turno que se cree ingenioso.
Algunos ejemplos:
-¿Te puedo invitar a una copa?
-Gracias, pero prefiero que me des el dinero.
-¿Te molesta que fume?
-Ni siquiera me molestaría que estuvieses ardiendo.
-Soy fotógrafo y busco una cara como la tuya.
-Pues yo soy cirujana plástica y acabo de encontrar la que buscaba.
-¿No hemos tenido alguna vez una cita? ¿o dos?
-Tiene que haber sido una. No repito mis errores.
-¿Cómo es que eres tan guapa?
-Me dieron también lo que te correspondía a ti.
-¿Qué dirías si te pidiera que salieses conmigo?
-Nada. No puedo hablar y reírme a la vez.
-¿Te apetece ver una buena película?
-Ya la he visto.
-¿Dónde has estado durante toda mi vida?
-Intentando esconderme de ti.
-¿Está libre esta silla?
-Sí, y la mía también si te sientas.
-Tu cuerpo es como un templo.
-Hoy no hay misa.
-Si te pudiera ver desnuda moriría feliz.
-Si te pudiera ver desnudo me moriría de la risa.
-Creo que te podría hacer muy feliz.
-¿Cómo? ¿Ya te vas?
Que te den morcilla
¿Sabías por qué decimos ¡QUE TE DEN MORCILLA! al que nos aburre, cansa o molesta con su actitud pelma y machacona?
Es una locución a la que se da el mismo uso que a mandar a la porra o a otro sitio más escatológico.
Hace referencia a una antigua costumbre con la que se eliminaba de las calles a los perros vagabundos que habían contraído la rabia, consistente en darles a comer morcilla envenenada con estricnina.
Esta despiadada práctica acabó con la aparición de las primeras perreras y los primeros laceros encargados de capturar a los animales. Lo que en Madrid ocurrió en 1891.
Así pues, desearle a alguien que le den morcilla es tanto como desearle la muerte, aunque ciertamente, no se utiliza actualmente la expresión con este sentido, sino con el de desear un vago perjuicio como en las siguientes expresiones: que te den por saco, que te jodan o, la más curiosa, que te folle un pez.
alimentación animales molestiaAndá que te cure Lola
¿Sabías por qué se dice ¡ANDÁ QUE TE CURE LOLA! para desentendernos del que viene a importunarnos con el relato de sus carencias e infortunios?
Existe otra expresión similar —menos conocida— que proviene de la anterior: ¡Andá que te cure Hortensia, que Lola está de licencia!
Lola es el hipocorístico de Dolores y algunos autores afirman que la Dolores del dicho es la Virgen de los Dolores, a quien se recurre en procura de auxilio para las enfermedades y los contratiempos.
A la irreverente frase se le suma el sarcasmo de enviar a la virgen a aquellas personas cuyos pesares nos tienen sin cuidado, para que se las arreglen como puedan y no molesten.
molestia problemaDar la lata
¿Sabías por qué DAR LA LATA se usa para expresar que se causa molestia o enojo?
Generalmente se usa por la pesadez y la reincidencia de propio acto molesto, agobiando con impertinencia en algo que enfada a otro.
Según Dámaso Alonso, dar la lata significaba originariamente dar el palo, dar el garrotazo, porque en el medio rural lata significó, ‘palo, madero, vara’. Y añade para confirmarlo que la expresión francesa coup de latte es equivalente a nuestro varapalo. Alguna razón tendrá a la luz de la utilización actual de dar la paliza y dar la vara.
En el medio urbano no se empleaba la voz lata con ese significado. Se utilizaba para nombrar los recipientes fabricados con hoja de lata (más tarde llamada hojalata) y se fue asociando la expresión a dicho recipiente por lo molesto de su sonido cuando se utiliza como tambor.
Lo que nos lleva a la asociación con las serenatas que se daban con cencerros, esquilones, latas y barrilas (botijas) a los viudos en sus segundas nupcias y a los solterones en su primera boda o las que daban los mozos a las mozas para requerir su amor, que si bien no eran tan ruidosas y molestas como las anteriores, solían ser pesadísimas pues se alargaban hasta altas horas de la noche.
Dar la paliza, dar la murga, dar la monserga, dar la barrila, dar el tostón, dar la serenata, dar la tabarra, dar la matraca, dar la vara, son locuciones de significado y aplicación afines.
molestia sonidoDar la murga

¿Sabías por qué DAR LA MURGA se usa para expresar que se causa molestia o enojo?
Generalmente se usa por la pesadez y la reincidencia de propio acto molesto, agobiando con impertinencia en algo que enfada a otro.
Murga es una deformación popular de música que se utilizaba hace muchos años para referirse a un grupo de músicos malos que, aprovechando cualquier celebración daban la lata, mejor dicho, daban la murga a las puertas de los señores más ricos para recoger los regalos que éstos tuvieran a bien dar.
El término se refiere actualmente a los grupos que se reúnen para recorrer las calles actuando como comparsas, sobre todo en el Sur y en carnavales.
Otras locuciones similares son: dar la paliza, dar la monserga, dar la barrila, dar el tostón, dar la serenata, dar la tabarra, dar la matraca, dar la vara…
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Dar la lata, dar la paliza, dar la murga, dar la monserga, dar la barrila, dar el tostón, dar la serenata, dar la tabarra, dar la matraca, dar la vara, son locuciones de significado y aplicación afines. Con todas ellas queremos expresar que se causa molestia, enojo, generalmente por la pesadez y la reincidencia de propio acto molesto, agobiando con impertinencia en algo que enfada a otro. Cualquiera diría, viendo la variedad de modismos, que se trata de alguna especie de afición general, y quizás estuviera en lo cierto.
Según Dámaso Alonso, dar la lata significaba originariamente dar el palo, dar el garrotazo, porque en el medio rural lata significó, palo, madero, vara. Y añade para confirmarlo que la expresión francesa coup de latte es equivalente a nuestro varapalo. Alguna razón tendrá a la luz de la utilización actual de dar la paliza y dar la vara.
En el medio urbano no se empleaba la voz lata con ese significado. Se utilizaba para nombrar los recipientes fabricados con hoja de lata (más tarde llamada hojalata) y se fue asociando la expresión a dicho recipiente por lo molesto de su sonido cuando se utiliza como tambor.
Lo que nos lleva a la asociación con las serenatas que se daban con cencerros, esquilones, latas y barrilas (botijas) a los viudos en sus segundas nupcias y a los solterones en su primera boda o las que daban los mozos a las mozas para requerir su amor, que si bien no eran tan ruidosas y molestas como las anteriores, solían ser pesadísimas pues se alargaban hasta altas horas de la noche.
A la característica pesadez también hace referencia dar la tabarra, que alude a la tabarra o tabarro —insecto más conocido popularmente como tábano— que es muy molesto y pesado, y sobre todo de muy dolorosa picadura.
Murga es una deformación popular de música que se utilizaba hace muchos años para referirse a un grupo de músicos malos que, aprovechando cualquier celebración daban la lata, mejor dicho, daban la murga a las puertas de los señores más ricos para recoger los regalos que éstos tuvieran a bien dar. El término se refiere actualmente a los grupos que se reúnen para recorrer las calles actuando como comparsas, sobre todo en el Sur y en carnavales.
Una monserga es un lenguaje confuso y embrollado, unas exposición pesada y fastidiosa. No me vengas con monsergas, se suele decir para expresar que no se va a hacer caso de excusas y explicaciones confusas.
Un tostón es una tostada demasiado tostada, una torrada, y dar el tostón se refiere precisamente a esa sobre-exposición, al excesivo tiempo dedicado.
Una matraca es un instrumento de madera construido con una o dos mazas que forman una especie de aspas de tablas en la que cuelgan mazos que, al girar, hacen un gran ruido muy molesto, que por sí mismo explica el significado de la expresión dar la matraca. En algunos pueblos todavía hoy se emplea para anunciar los actos en Jueves y Viernes Santo en lugar de las campanas de la iglesia.
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