Ir hecho un brazo de mar
¿Sabías por qué IR HECHO UN BRAZO DE MAR es ir ataviado con mucho lujo y lucimiento?
Un brazo de mar según consta en el DRAE es un canal ancho y largo del mar, que entra tierra adentro. E ir hecho un brazo de mar es una locución coloquial que se aplica a una persona por su majestad y elegancia en el vestir.
No parece tener la locución ningún origen en particular, es más bien una expresión más, digamos natural, propia de una comparación más o menos obvia. Tampoco se trata de una expresión de nuevo cuño, puesto que ya aparece en el Diccionario de Autoridades A-B (1726) y en el tomo G-M (1732), en los términos que siguen:
Está o va hecho un brazo de mar. Comparación que metaphoricamente se aplica del que vá mui galan, rozagante, magnífico y pomposo, que por otra phrase se dice de mar a mar.
Lo que nos remite a una locución de mar a mar, de la que nos dice lo siguiente:
De mar à mar. Phrase adverbial, que significa con gran magnificencia, magestad y grandeza, con todo el lleno y perfeccion que debe tener una cosa.
Y que actualmente está recogida con la siguiente definición: Denota la abundancia de algunas cosas que ocupan determinado sitio. También para indicar el lujo o exceso en los adornos.
Todo ello nos remite a la quinta acepción del término mar: Abundancia extraordinaria de ciertas cosas. Cuyo uso queda plasmado en frases tan habituales como: lloró un mar de lágrimas, es un niño la mar de salado y estar la mar de rico.
Por lo que pareces ser que en algún lejano momento se asimiló la magnificencia, la grandeza y la majestad de un brazo de mar a la ostentación, la dignidad y el lujo en el vestir, quizás primero en personas de elevado rango social, poder y majestad.
Toda esta inmensidad del mar pudo reforzarse con el sentido metafórico de brazo: esfuerzo, poder, valór y ánimo. Con usos como brazo de Dios, el largo brazo de la ley y luchar a brazo partido.
Respuesta a una consulta de clawdio
brazo mar nobleza prenda ropaEl Ratoncito Pérez
¿Cuál es el animal que tiene más dientes? ¿el cocodrilo? ¿el tiburón? ¡No!, el Ratoncito Pérez.
Un fantástico personaje que desde tiempos muy antiguos recoge los dientes de leche recién caídos de debajo de la almohada y los cambia por dulces, una moneda u otros regalos.
En un principio eran las madres las que ofrecían los dientes de leche de sus hijos a los roedores para que los niños crecieran fuertes y sanos. Actualmente son los propios niños los que de buena gana ofrecen su diente perdido para obtener el regalo.
Este personaje de tradición oral fue recogido por primera vez en un cuento, Ratón Pérez, escrito por el padre Luis Coloma y dedicado al rey Alfonso XIII, por aquél entonces un niño. Aunque el cuento no fuese publicado hasta unos años más tarde, en 1902, junto a otras narraciones.
El manuscrito autógrafo del padre Coloma, con su firma y una dedicatoria al rey Alfonso XIII, se conserva en la cámara de seguridad de la Real Biblioteca de Palacio.
En 1911 se publica por primera vez Ratón Pérez como obra independiente. Posteriormente se publican adaptaciones del cuento, como la de Perez the Mouse, realizada por Lady Moreton y publicada por John Lucas & Co. London en 1915, en la que la autora añade al texto del Padre Coloma una breve explicación de esta costumbre de colocar los dientes bajo las almohadas e invita a los niños ingleses a hacerlo y esperar la visita del ratoncito.
En la Biblioteca Nacional hay una edición de esta misma obra realizada en Wisconsin, Estados Unidos, en 1950. También se publicó en japonés en 1953.

Como curiosidad, comentar que el cuento empieza así:«Entre la muerte del Rey que rabió y el advenimiento al trono de la Reina Mari-Castaña existe un largo y obscuro periodo en las crónicas, de que quedan pocas memorias. Consta, sin embargo, que floreció en aquella época un rey Buby I, grande amigo de los niños pobres y protector decidido de los ratones…»
Para saber más visita Ratón Pérez en el Centro Virtual Cervantes.
cuento noblezaSándwich

¿Sabías por qué llamamos SÁNDWICH a un emparedado hecho con dos rebanadas de pan de molde entre las que se colocan alimentos fríos?Alimentos como jamón, queso, embutido, vegetales…
Toma su nombre del aristócrata y hombre de Estado inglés John Montagu (1718-1792), cuarto conde de Sandwich y primer lord del almirantazgo.
Cuando estaba muy ocupado, ya fuera por trabajo o por distracción, prefería comer algo que no le obligase a sentarse frente a una mesa puesta y se hacía servir estos refrigerios.
Como resulta que el conde tenía una inclinación obsesiva hacia el juego y este tipo de alimento se convirtió para él en un hábito durante sus interminables partidas de cartas, con el tiempo todo el mundo pasó a denominarlo sándwich.
alimentación noblezaTener muchos humos

¿Sabías por qué TENER MUCHOS HUMOS es se presumido y vanidoso?
Tener (o darse) (muchos) humos son diferentes variedades de una misma locución.
Se se aplica al pretencioso que presume o se vanagloria sin tener motivos para ello, que exagera la propia importancia y menosprecia a los demás. En resumen: se aplica al vanidoso, pretencioso y altivo.
El origen de la expresión hay que buscarlo en el antiguo mundo grecolatino, en el que se veneraba a los Lares del hogar y a los Manes o almas de los muertos, encendiendo en sus altares domésticos el fuego sagrado y quemando incienso en los patios de las casas.
Ocurre que, cuando una familia contaba entre sus difuntos con personajes que fueron poderosos en vida, este uso se exageraba sobremanera, y se llenaba la casa de incensarios y de humo que ennegrecían los bustos. Gesto que los demás —más humildes— consideraban presuntuoso, pues se daba más a menudo en las familias venidas a menos, que rememoraban así su más glorioso pasado.
Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana escribe:
“Tener muchos humos: tener gran presunción y altiveza. Los retratos e imágenes de sus mayores, que tenían los romanos en los atrios, como dezir agora en la sala de los linajes, les davan por epícteto humosas, o por esta vanidad o presunción, o porque estavan del tiempo denegridas y llenas de humo. A lo qual parece aludir Juvenal, quando dice: Fumosos equitum cum dictatore magistros.”
En esta explicación se apunta también al carácter vano del humo en sí. Es decir, mucho volumen y aparatosidad para muy poco peso y sustancia, un mucho ruido y pocas nueces. Por lo que se suele decir que el vanidoso está hinchado o inflado de algo con tan poca sustancia como el propio aire.
aspecto memoria nobleza ritualPizza Margarita
¿Sabías el origen de la PIZZA MARGARITA?
Considerada por algunos como la pizza napolitana por antonomasia.
La aristocracia tuvo bastante que ver con la evolución de las pizzas, pues se cuenta que la reina Margarita, esposa del rey Humberto I de Saboya, pasó en 1889 junto a su esposo el verano en Capodimonte.
Era bastante exigente en la comida, y le desagradaban los alimentos con olores fuertes como el ajo, por lo que le encargó a Don Raffaele Esposito y a su mujer la signora Rosa —los dueños de la mejor pizzería de la época en Nápoles— que le prepararan una pizza con ingredientes ligeros.
Le cocinaron una usando tomate, aceite de oliva, mozzarella y albahaca, que mostraba los colores de la bandera italiana y que fue muy de su agrado, por lo que pasó a llevar su nombre: Margarita.
alimentación italiano noblezaSer de alto copete
¿Sabías por qué SER DE ALTO COPETE es ser persona de importancia y categoría?
También se dice ser de mucho copete, de gran copete o, simplemente, de copete.
La expresión tiene su origen en la moda de los peinados y pelucas altos y a los sombreros muy elaborados de los siglos XVII y XVIII, propios de grandes señores y damas, de gente de alta posición social.
Se llamó copete al cabello que las damas encumbradas traían levantado sobre la frente —ya fuera propio o postizo— y al que subía unos palmos por encima de lo que era frecuente, se le llamaba alto copete.
También se suele calificar, en sentido peyorativo, de alto copete o de alto copetín al que se da importancia.






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