Página del archivo 3

La espada de Damocles¿Sabías por qué ESTAR BAJO LA ESPADA DE DAMOCLES es estar en peligro o amenaza constante?

Su origen se encuentra en la leyenda de Damocles, cortesano de Dionisio I el Viejo (430 a 368 a.C.), tirano de Siracusa.

Se cuenta que el rey se enteró de la envidia que le profesaba Damocles por su fortuna y posición.

Para darle una lección, le cedió su trono y su gobierno durante una temporada, mientras se ausentaba. Y mandó colocar una espada en el techo suspendida sobre el trono y sujeta tan solo por un delgado hilo.

Con esto, Dionisio quiso hacerle comprender que no era envidiable la situación de los reyes debido a los problemas que acarreaba el mando, simbolizados por la espada amenazante.

armas política rey

¿Sabías por qué decimos que SON HABAS CONTADAS para denotar que una cosa es cierta y clara?

Las habas fueron durante mucho tiempo el medio de echar suertes y hacer cuentas en los usos domésticos.

También se utilizaron en los ámbitos públicos, pues en algunas congregaciones o cabildos se usaron como método de votación habas blancas y habas negras, como una costumbre o práctica heredada de la democracia griega clásica.

El número total de habas no podía, logicamente, superar al de votantes, con lo que queda aclarado el carácter justo y cierto de la locución.

habas política suerte

Malapropismo

10Nov04

O quien tiene boca se equivoca.

El término designa el uso impropio de una palabra tomada en el lugar de otra de fonética similar, con consecuencias normalmente cómicas.

Un lapsus linguae que puede ser voluntario para provocar la risa o puede ser involuntario, que es cuando tiene gracia de veras.

Vamos a estudiar a la discoteca (por biblioteca), Matar es un pescado grave (por pecado), Hay que cuidar el miedo ambiente (por medio ambiente), El harén estaba custodiado por dos nenucos (por eunucos), Napoleón perdió la batalla de Waterpolo (por Waterloo) y Dar una de sal y una de arena (por cal) son algunos ejemplos.

Estos patinazos en la dicción pueden ser un hecho aislado, por simple distracción; pero si se dan repetidamente en una misma persona, ya sea por alolalia (afasia consistente en la pronunciación de una palabra por otra) o por incultura, pueden llegar a marcar a una persona, máxime si se trata de un personaje público. Tal es el caso de los siguientes personajes que han prestado su nombre al malapropismo:

Spoonerismo:

En honor del reverendo británico William Archibald Spooner (1844-1930) autor de frecuentes y clamorosos lapsus y trabucaciones. Presentó a la reina Victoria como our queer old dean (nuestro extravagante y viejo decano) en lugar de our dear old queen (nuestra querida reina madre) y en un discurso, en vez de decir I have in my bosom a half-formes wish (mi pecho alberga un deseo medio formado) dijo I have in my bosom a half-warmed fish (mi pecho alberga un pescado a medio cocer).

Piquiponada:

En honor del político catalán Joan Pich i Pon (1878-1937) proclive a tales dislates verbales, como el ocurrido al recibir un galardón y queriendo decir que por fin se le había hecho justicia dijo: A la fi m’han ajusticiat (por fin me han ajusticiado).

El propio término de malapropismo proviene de un personaje teatral de ficción llamado Mrs. Malaprop, que aparece en la obra The rivals (1775) del dramaturgo inglés Richard B. Sheridan. Hace derivar su apellido de la locución francesa mal à propos (fuera de lugar, impropiamente). Incluso Cervantes utilizó para jugar con los lapsus a su personaje Monipodio en Rinconete y Cortadillo.

A continuación una historia cómica plagada de malapropismos:

Una pareja va al ginecólogo, y dice el marido:

Mire dostor, es que tenemos un poblema, es que mi mujer y yo  queremos tener condescendencia y no podemos. No sabemos si es porque soy omnipotente o porque mi mujer es esmeril. Antes hemos ido a otro dostor y nos dijo que mi mujer tenia la vajilla rota y la emperatriz subida y, como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir. Y también a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo. En la consulta de ese dostor le hicieron una coreografía a mi mujer y no vieron nada raro, y eso que las máquinas eran muy modernas, con ordeñadores conestados a una antena paranoica y todo. Nos recomendó que hiciéramos el cojito; y 15 días ella y 15 días yo haciendo el cojito, pero, nada. Nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos de viaje por la costa y hasta compramos una barquita, pero nada.

Además a mi mujer le nació un féretro muerto cuando tuvo un alboroto hace ya tiempo, y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano.

Y contesta el ginecólogo con sorna:

A ver si va usted a tener un problema de especulación atroz.

 

Guía de traducción:

dostor: doctor // poblema: problema // condescendencia: descendencia // omnipotente: impotente // esmeril: estéril // vajilla: vagina // emperatriz: matriz

basílica balear: vesícula biliar // protesta: próstata // escuelas: secuelas // coreografía: ecografía // ordeñadores: ordenadores // conestados: conectados

paranoica: parabólica // cojito: coito // marítima: marital // féretro: feto // alboroto: aborto // frigorífica: frígida // orégano: orgasmo

especulación atroz: eyaculación precoz

chistes dicción equívocos política

Brindis

01Nov04

Brindis¿Sabías el origen del BRINDIS?

Si hay alguna cosa que se hace a menudo en las celebraciones es brindar. Entrechocar de copas, unas palabras, chin-chin y adentro. Pero… ¿por qué brindamos?

El origen de la tradición lo encontramos en la Grecia clásica y el motivo es eminentemente práctico.

Ocurre que en la Grecia del siglo VI aC. era usual eliminar a un enemigo o a un rival político envenenando el vino que luego se le daba a beber. Tan frecuente llegó a ser, que se hizo obligatorio que el anfitrión bebiera el primer vino que se servía de la jarra para demostrar a los invitados que no entrañaba peligro su consumo. Una vez el anfitrión había bebido, el resto de comensales —convencidos de la ausencia de veneno— alzaban sus copas y bebían todos juntos.

Posteriormente los romanos adoptaron la afición griega al envenenamiento y el brindis como defensa contra él. Y comoquiera que ciertas argucias por parte del envenenador hacían algunas veces inoperante el brindis, se adoptó la costumbre de entrechocar las copas al objeto de que se produjese un pequeño intercambio de líquidos entre ellas. Así, en el hipotético caso de que existiese veneno en la copa del invitado, éste pasaría a la copa del anfitrión.

Es más reciente el carácter solemne y de celebración que acompaña al brindis. Durante el siglo XVIII era un acto social con el que se brindaba por la salud de algún amigo presente y se consideraba una descortesía, e incluso un insulto, omitir un brindis en honor de un invitado.

De todas manera, sigue presente en el brindis el motivo: la salud. ¡A tu salud! ¡A la salud de…! ¿Y qué mejor signo de salud que no caer fulminado por el veneno?

celebración costumbre política salud

Pontífice

13Sep04

¿Sabías por qué llamamos PONTÍFICE al prelado supremo de la Iglesia católica romana?

No parece difícil relacionar el latín pontifex, pontificis con pontis, ‘puente’, y facere, ‘hacer’, pero ¿qué tiene que ver el Papa de Roma con los constructores de puentes?

Según cuenta Tito Livio, hasta el siglo VII a. de C. el rey asumía en Roma la mayoría de las funciones sacerdotales, hasta que el legendario rey romano Numa Pompilio, previendo que sus sucesores tendrían que sostener frecuentes guerras y no podrían atender al cuidado de los sacrificios, instituyó unos sacerdotes o flamina para reemplazar en esta función a los reyes cuando éstos se encontrasen ausentes de Roma. El cargo, parece, recayó en los pontifices que habían construido el puente Sublicio sobre el Tíber, función ésta, como la de destruirlo en caso de necesidad, tan sagrada como políticamente importante. En la antigua Roma, pues, el pontifex era un magistrado sacerdotal que presidía los ritos y las ceremonias religiosas. Inicialmente en número de tres pontífices mayores (uno por cada tribu), a ellos se sumó un cuarto cuando la ciudad del Palatino se unió con la del Quirinal. En tiempos de César eran ya dieciséis, agrupados en un colegio muy poderoso, pues elaboraban el derecho religioso, y también el calendario. Tras la caída de la monarquía romana, el rey, que presidía el colegio de pontífices, fue sustituido por un pontifex maximus que designaba los flámenes, las vestales y los sacerdotes de los diferentes cultos, controlaba las actividades religiosas y ejercía personalmente el culto de Júpiter Capitolino.

Cuando, en el siglo IV, el dálmata san Jerónimo emprendió la ingente tarea de traducir la Sagradas Escrituras al latín, hubo de buscar y hallar para su Vulgata equivalentes latinos apropiados para traducir innumerables palabras hebreas y griegas de difícil traducción. Así, echó mano del latín pontifex para referirse al sumo sacerdote de Israel en el Antiguo Testamento, y también para traducir el hiereus griego que san Pablo usa como calificativo para Jesucristo en su Epístola a los Hebreos. No usaron este título ni los apóstoles ni sus primeros sucesores, pero hacia el siglo VI los papas añadieron a sus numerosos títulos el de pontifex maximus. Desde entonces, se llama “sumo pontífice” o “romano pontífice” al jefe supremo de la Iglesia católica (y “pontífices” sin más a los obispos). De ahí que se llamara “Estados Pontificios” a la parte de Italia que, entre los años 756 y 1870, constituyó el imperio terrenal de los papas; o “misa pontifical” a la oficiada por un obispo. Idéntico origen tiene nuestro verbo “pontificar”, que se aplica a quienes hablan como si expusieran un dogma divino que no admite contradicción.

política Roma

Colaboración de Arturo Ortega Morán

Caterina de Medici¿Sabías por qué decimos que LAS PAREDES OYEN para referirnos a la prudencia y precaución con que debemos decir lo que puede comprometernos?

¡Qué difícil es guardar un secreto! Basta contárselo a alguien, para que, en poco tiempo, sea del dominio público. De nada sirve un “pero no se lo digas a nadie”, porque todos tenemos por lo menos a un confidente con el que nos urge saborear lo sabido. Y así, de confidente en confidente…

Otro tipo de depredadores de los secretos, son los espías. Los hay por afición y también por profesión, pero siempre han existido. Y como buenos cazadores, en cuanto obtienen una presa, se apuran para que los demás se enteren.

Estas circunstancias, han dado origen a la expresión las paredes oyen, con la que se advierte de lo vulnerable que son los secretos, y que ninguna precaución sobra para mantenerlos a salvo.

Una historia, harto difundida, es que la locución tuvo origen en Francia, en la segunda mitad del siglo XVI, tiempo en que luchas religiosas asolaron a este país. Catalina de Médicis y el duque de Guisa instigaron a los católicos a llevar a cabo una matanza de hugonotes (seguidores de Calvino), la noche del 24 de agosto de 1572, la trágica “noche de los cuchillos largos”.

Por el ambiente de intrigas palaciegas que se vivía, se cuenta que la reina Catalina mandó construir, en las paredes de su palacio, conductos acústicos secretos para oír lo que se hablaba en las distintas habitaciones, y así, poder enterarse de cualquier conspiración en su contra. De ahí nacería decir que las paredes oyen.

Por mucho tiempo, esta historia se ha tenido por cierta. No obstante, recién he conseguido la prueba de que es falsa. Y es que la reina Catalina, vivió de 1519 a 1589; y he encontrado que, en 1438, Alfonso Martínez de Toledo escribió Arcipreste de Talavera (Corbacho), y en una parte dice:

su lengua a la muerte los condena e da sentençia contra el mal diziente; que por aquel mal dezir deve morir o penar, fablando lo que non deve, donde non deve, e de quien non deve. Pues, byen lo dio por enxenplo el sabyo Catón, donde dixo: “La primera virtud quel ombre o muger deve aver, pienso que es de mal fablar e mucho fablar rrefrenar su lengua; que el que mucho fabla de nesçesario conviene de errar.” Por ende, dize el enxenplo vulgar: “Fabla la boca y paga la coca” (en antiguo castellano, coca significa cabeza). Donde dize Salomón: “Guarda tu lengua e non quieras mucho fablar, en público nin en secreto, de tu menor, ygual, e mayor, e espeçialmente de tu señor o rrey, que por secreto que tú el mal dixeres, guárdate que non pase alguna ave por el ayre bolando, que la lleve las nuevas”. Por tanto se dize: “Guarda qué dizes; que las PAREDES A LAS ORAS OYEN E OREJAS TIENEN.” (”Oras” es forma antigua de “palabras”)

Aparte de los buenos consejos que nos da Martínez de Toledo, nos hace saber que imaginarse las paredes con orejas, es de muy antiguo; y seguro tiene origen en que, desde siempre, los chismes han sido característica humana.

Espero que esto aligere la carga de historia, ya de por sí muy pesada, de Catalina de Médicis, ya sin las orejas de las paredes.

política rey secreto sonido

Frases huecas

10Ago04

Todas las palabras tienen un significado; es su razón de ser. Si no nombran, definen o representan una realidad o un concepto no son necesarias, pues carecen de valor. Pero se da el hecho de que dos palabras perfectamente válidas se unen para no decir nada.

Por ejemplo, si unimos el sustantivo multiplicación con el adjetivo angosta obtenemos angosta multiplicación. Puede quedar más o menos bien, pero no tiene significado. La multiplicación puede ser larga, fácil, pero no angosta. Y angosta puede ser una senda, una callejuela, pero no una multiplicación. Si lo completamos diciendo que la angosta multiplicación recrea un veraz espectáculo de factores coincidentes, quizás alguien piense que somos unos poetas, pero en realidad hemos confeccionado una bonita frase hueca que no dice absolutamente nada.

Algunos políticos saben mucho de esto y sazonan sus disertaciones con bonitas frases huecas que dan volumen y cuerpo a su discurso: sientan premisas sectoriales, elaboran modernas estructuras, evalúan sistemáticamente trayectorias tangenciales, coordinan esfuerzos multifactoriales y moldean realidades veraces completamente integradas.

Joan Manuel Serrat en su tema Algo personal decía de ellos que “no pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz de este a oeste y de sur a norte donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz”.

Casi nada.

Para jugar con este tipo de frases nada más sencillo que leer la siguiente tabla empezando con una frase cualquiera de la primera columna, después una cualquiera de la segunda, después de la tercera, luego de la cuarta y de nuevo repetir el proceso. Podrás formar estupendos discursos y hablar varios minutos sin que nadie entienda el mensaje —porque no lo tiene— pero seguro que alaban tu retórica.

 

La tabla se encuentra en la página siguiente

Seguir leyendo ‘Frases huecas’

ambigüedad confusión engaño paja política

Patrocinadores