Mensajes telefónicos (3)

Si estás cansado del mensaje que tienes grabado en tu contestador automático o quieres sorprender a tus amistades, puedes utilizar uno de los siguientes. O quizás te sugieran una nueva idea.
Veamos:
Mi esposa y yo no podemos ponernos al telefono ahora mismo porque estamos… haciendo algo juntos. Pero si nos deja su nombre y número de telefono le devolveremos la llamada tan pronto terminemos.
Hola, si son ustedes acreedores: ya les he mandado el dinero; si son mis padres: manden dinero; si son de la oficina de asistencia economica: no me mandaron suficiente dinero; si eres alguno de mis amigos: me debes dinero; y si eres una mujer joven y bonita: ¡no te preocupes, que tengo mucho dinero!
(Gritando) ¡Yaba-daba-doooooo! Tenemos un nuevo cuernófono con contestador. Al oir la señal puedes dejar tu mensaje, enano. Grooouuuuaaaakk. (gritando un chillido agudo de ave prehistórica, o como te parezca)
Hola. No estoy en casa ahora, pero mi contestador sí. ¿Por qué no hablas con él?
Pero… ¿no quedamos en que te llamaba yo? Va, pesao, deja tu mensaje.
(Con acento chino/japones) ¿A-lo? Si dejal mensaje, yo llamal plonto. Si dejal mensaje sexy, yo llamal muy plonto.
En ocasiones oigo muertos. ¿Tú estás muerto? Si estás muerto deja tu mensaje. Y si estás vivo también, pero avísame, que no me confunda.
Hola. Perdona que no pueda contestar tu llamada ahora. Deja un mensaje y espera al lado de tu teléfono hasta que yo te llame.
Por favor, deje su mensaje. Pero sepa que tiene usted derecho a permanecer callado. Todo lo que diga podra ser grabado, escuchado y usado por nosotros.
(Con acento cubano) Aquí la mucama de los señore de la casssa. Si quiere desir algo se lo puede desir a mamita en cuando essscuche la señal: ¡Assssúcar!
(Con voz relativamente baja) Aquí el contestador de Pepe. (Con voz más baja) Puedes dejar tu mensaje (con voz susurrante) al oír la señal… (gritando) ¡BIIIIIPPPPPP!
Hola. Aquí Pedro y Lola. No podemos contestar el telefono porque estamos haciendo algo que nos fascina. A Lola le gusta pa’rriba y pa’bajo muy rápidamente y a mi me gusta de lado y suavecito. Asi que deje su mensaje y le llamaremos cuando terminemos de cepillarnos los dientes.
mensajes teléfonoRing, ring, ring…
Si hay un clásico entre los chistes malos, éste es el de las llamadas telefónicas.
Básicamente son equívocos y juegos de palabras, lo que no impide que sigan siendo malos.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está Agustín?
No, estoy incomodón.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es el servicio de inteligencia?
¿Uh?
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es el 2-23-76-89?
Lo siento, se ha equivocado.
Perdone usted, pero he marcado correctamente.
Entonces habré descolgado mal.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está el padre prior?
No, está mijor.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está Conchita?
No, estoy con Tarzán.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
Oiga, un joven está intentando entrar en mi habitación por la ventana.
Disculpe señorita, este es el cuartel de los bomberos y no la policía.
Sí, ya lo sé, pero es que a quien llamo es a los bomberos. El pobre necesita una escalera más larga.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es la embajada de Laos?
Sí, señor.
Pues mándeme uno de vainilla.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está Consuelo?
Y con techo, ¡faltaría más!
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está en casa el señor Rodrigüez?
No, señor, pero debe saber que la «u» no se pronuncia.
Beno, pes quelgue.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
Por favor, ¿cuánto tarda el vuelo de Madrid a Nueva York?
Un momento…
Pues sí que son rápidos los aviones de esta compañía.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es la mercería?
Sí, señor.
¿Qué tal andan de puntillas?
Muy incómodos.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
Señora, le notificamos que su marido ha sido ingresado en estado muy grave en el hospital.
¡Dios mío! ¿En qué habitación está?
En la 13, la 14 y la 15.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
Doctor, mi mujer esta a punto de dar a luz.
¿Es su primer hijo?
No, soy su marido.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está Alberto?
No, está celrrado.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
Oye, soy el señor, ¿ha llamado algún imbécil?
No señor, usted ha sido el primero.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está el señor López?
No señor, pero vendrá mañana, dentro de un mes, un año, o quizá más tarde.
Pero… ¿dónde he llamado?
Al cementerio municipal.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Está Juan?
No le puedo decir, no tengo teléfono.
Yo tampoco.
Pues vaya cruce más tonto.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es la relojería?
Sí, dígame.
Hace tres meses compré ahí un reloj y no anda.
¿Cómo quiere que ande si todavía no tiene un año?
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es el 3-70-85-12?
No, sólo ha marcado correctamente el último número.
Bueno, para haberlo marcado con la pirulilla no está mal.
Ring, ring, ring …
¿Dígame?
¿Es ahí dónde lavan la ropa?
No señor.
¡Serán guarros!
Ring, ring, ring, …
¿Dígame?
¿Es la policía secreta?
(encogiéndose de hombros) ¡Ah…!
Mensajes telefónicos (2)
¡Basta ya de los aburridos mensajes de siempre! Si quieres ser original prueba a poner uno de éstos en tu contestador automático.
O mejor aún, alguno que se te ocurra de este estilo.
Veamos:
Éste es el contestador automático del Centro de Control para Almacenamiento y Lanzamiento de Misiles Nucleares Intercontinentales de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos. Ahora mismo no podemos atenderle, pero cuando oiga el bip deje una lista con los objetivos que quiere destruir y ya lanzaremos los cohetes cuando podamos. Muchas gracias.
Hola, no puedo ponerme ahora al teléfono porque… bueno, sí, o sea, sí puedo, ahora sí puedo ponerme, de hecho estoy grabando este mensaje, lo que quiero decir es que lo estoy haciendo ahora… o sea… antes….. bueno, que cuando usted lo escuche luego, que será ahora… no… luego… no, espere, usted está escuchando esto luego, digo ahora… no… la estoy cagando… esto es un lío. BIP.
Hola, éste es el contestador automático. Ahora mismo no estamos, pero si… lo siento… perdone, ¡Pepito! Deja a tu hermana en el suelo! ¡Que la dejes en el suelo he dicho! (Se oye romperse un cristal). ¡Pero qué desastre! ¡Pero Pepito, que esto es un quinto piso! Mira que le has hecho daño a tu hermana, ¿eh? ¡Hay que ser bruto! Mire, no puedo ponerme ahora, ¿por qué no deja el recado y ya le llamaré yo luego? BIP.
Usted está cansado. Sus párpados se están volviendo pesados y se cierran lentamente. Usted tiene sueño y está perdiendo gradualmente su voluntad y su capacidad de resistir sugestiones. En cuanto oiga el bip sentirá una necesidad irrefrenable de dejar su nombre, número de teléfono y mensaje.
Hola. El contestador de Juan está roto. Yo soy la nevera. Por favor, deja muy lentamente tu mensaje, y yo me lo colgaré después con uno de estos imanes.
Hola. Si eres un ladrón, lo mas probable es que estemos aquí en casa limpiando nuestras armas, por lo que no podemos atender el teléfono. De lo contrario, seguramente hemos salido, de modo que lo mejor será que dejes tu mensaje.
mensajes teléfonoMamotreto
¿Sabías por qué un MAMOTRETO es un objeto grande, inmanejable y de poca utilidad?
También se dice de un libro o legajo muy abultado, especialmente cuando es irregular y deforme.
Proviene del latín tardío y éste del griego tardío mammothreptus. A partir de theptós, ‘criado’, y mámme, ‘abuela’, es decir ‘criado por su abuela’, en referencia al niño que, a pesar de ser mayor, continuaba mamando. Tan mayor que, en una obvia exageración, lo seguía haciendo aún cuando ya había convertido en abuela a su madre.
Esa idea del lactante tardío y crecido, gordo y bien alimentado, devino en el significado de ‘grandullón, gordinflón, pesado’ y el término acabó utilizándose para referirse a un libro o cuaderno grande y pesado, de contenido poco provechoso. Y más tarde a cualquier objeto cuyas dimensiones y escasa utilidad lo convierten en un estorbo. Lo que también se llama armatoste.
libros niños peso reloj teléfono¡Ya me cayó el veinte!
¿Sabías por qué se dice ¡YA ME CAYÓ EL VEINTE! para expresar que, por fin, ya se entendió alguna cosa?
Se trata de una locución de uso en México.
Colaboración de Arturo Ortega
¡Ya me cayó el veinte!, es expresión que tiene origen en la época en que, en México, los teléfonos públicos funcionaban con una moneda de veinte centavos, ‘un veinte’. Cuando se lograba la comunicación, la moneda caía en el recipiente del teléfono y entonces se decía: ya cayó el veinte. Si, por el contrario, la comunicación no se lograba, entonces se decía: no cayó el veinte. De este decir, los mexicanos hicimos metáfora y ahora lo usamos para referirnos a ese momento en que por fin se nos prende el foco y logramos entender algo.
No han faltado alabanzas a lo simpático y original de la expresión; así me lo han hecho saber algunos lectores de otros países. No obstante, el tiempo ha pasado y a fuerza de llevar años zambullido entre palabras, he sabido que no somos los mexicanos, los únicos a quienes una moneda hace “click” en el cerebro.
Resulta que, en Gran Bretaña, the penny has dropped, ‘el penique ha caído’, se usa para decir que, súbitamente, alguien ha entendido una situación. La expresión surgió por comparación con las viejas máquinas de ranura de la época victoriana, donde un juego funcionaría sólo cuando el penique (moneda inglesa) cayera. ¡Chale! ¡Igual que nuestro veinte!
Pero, aún hay más. Resulta que, en Alemania, dicen: Jetzt ist bei mir der groschen gefallen!, que puede traducirse como ‘me cayó el groschen‘; donde groschen es una vieja moneda alemana para también activar máquinas de ranura. Y sí, también se usa para decir ‘ya entendí’. ¡Otra vez nuestro veinte! Ahora en tierras teutonas.
Por si fuera poco, en hebreo existe la expresión Nafal Ha-asimon, ‘cayó el asimón’. Y qué creen. Pues resulta que el asimon, era la moneda que en Israel ¡caía en los teléfonos públicos cuando se hacía una llamada! Y también, figurativamente, la expresión significa ‘ya se entendió’.
¡Caray! No cabe duda, en estos tiempos, qué difícil es ser original.
América dinero teléfonoMensajes telefónicos

Si estás cansado del mensaje que tienes grabado en tu contestador automático o quieres sorprender a tus amistades, puedes utilizar uno de los siguientes. O quizás te sugieran una nueva idea.
Después de oír este mensaje, déjame tu señal.
Yo estoy en casa pero no contesto al teléfono porque hay personas con las que no quiero hablar. Deja tu número: si no te llamo, eras tú.
Hola, les habla el microondas porque el contestador telefónico se escapó con el videograbador. Si tienen algo que calentar, acérquenlo al micrófono mientras hablen…
¡Hola! Habla ustedes-saben-quién. Yo estoy ustedes-saben-dónde. Si quieren dejar ustedes-saben-qué, háganlo ustedes-saben-cuándo.
(Con tono de voz aburrido) Hola, al habla Dios…
¡Hola! ¿Sabes lo que odio yo en estos mensajes del contestador telefónico? Cuando la gente los hace innecesariamente largos, hablando y hablando sin necesidad, volviendo a repetir lo que todos saben, y sin tener un poco de lástima a las pobres personas que deben oír todo el discurso. ¡Ojalá nunca tengas que escuchar un anuncio largo en toda tu vida! Ahora, si te parece bien y lo encuentras apropiado puedes dejar tu mensaje. Sé breve, por favor.
Este contestador automático está conectado a un transformador de 50.000 voltios. Este lindo gatito (se oye un maullido) morirá electrocutado si usted cuelga antes de haber dejado su mensaje.
Hola, puedes dejar tu mensaje después de oír la señal. (espacio en blanco, suficiente para que la gente, que no ha oído la señal, empiece a hablar) ¡Ah sí, la señal! (ahora tendrán que volver a empezar).
Hola… ¿si?… ¿hola?… ¿HOLA?… ¡¿HOOOOLA?!… ¡¿HOOOOLAAAAAAA?!… ¡NO SE OYE NADA!… Bueno, como en este momento no te puedo oír por favor deja tu mensaje después del tono.
Hola, aquí el contestador automático de Barrio Sésamo. Hoy te voy a explicar la diferencia entre estar al teléfono y no estar al teléfono. TÚ estás al teléfono y YO no estoy al teléfono. Ahora, puedes dejar tu mensaje.
mensajes teléfonoMensaje telefónico

ring… ring…
Contesta el maldito aparato diciendo: Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, su más sana compañía en sus momentos de mayor locura.
* Si usted es obsesivo-compulsivo, presione repetidamente el número 1.
* Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que presione el número 2 por usted.
* Si usted tiene múltiples personalidades, presione 3, 4, 5 y 6.
* Si usted es paranoico, nosotros sabemos quién es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere. Espere en línea mientras rastreamos su llamada.
* Si usted sufre de alucinaciones, presione 7 y su llamada será transferida al departamento de “Elefantes Rosados”.
* Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz le dirá qué número presionar.
* Si usted es depresivo, no importa el número que marque. Nadie le va a contestar.
* Si usted sufre de amnesia, presione 8 y diga en voz alta su nombre, dirección, teléfonos, fecha de nacimiento, estado civil y el apellido de soltera de su madre.
* Si usted sufre de estrés post-traumático, presione lentamente la tecla # hasta que alguien se apiade de usted.
* Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje luego de escuchar el tono… o antes del tono… o después del tono… o durante el tono. En todo caso, espere el tono…
* Si usted sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9…
Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9…
Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9…
Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9…
* Si tiene la autoestima baja, por favor cuelgue. Todos nuestros operadores están ocupados atendiendo a personas más importantes.
Gracias por comunicarse con nosotros…
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